Saltar al contenido
Solo Jugadores
Guía Assassin's Creed Valhalla Jefes y enemigos

Assassin’s Creed Valhalla: cómo matar a Nidhogg, Hel y los jefes de La saga olvidada

31 Oct 2026 · 8 min
Assassin's Creed Valhalla: una criatura enorme con armadura, cuernos y alas abiertas ruge con las garras al frente contra un cielo verdoso.

Cómo matar a Nidhogg, Hel y los demás jefes de Niflheim: qué te espera en cada región y qué llevar a la pelea.

Saber cómo matar a Nidhogg, a Hel y al resto de los jefes de La saga olvidada, el modo gratuito de Assassin’s Creed Valhalla, marca la diferencia entre una corrida buena y una perdida. Cada región de Niflheim termina en una pelea con reglas propias, y una derrota en cualquiera de ellas te devuelve al campamento de Odín para empezar el recorrido de nuevo.

Por eso un error en el último tramo cuesta mucho más que en un combate normal. Te presentamos el jefe que te espera en cada región, cómo reconocer sus golpes y qué llevar, para que las corridas dejen de sentirse como un castigo.

Qué debes saber antes de enfrentar a los jefes de Niflheim

Una figura con capa cuelga en el aire delante de un tótem con ruedas, entre rocas nevadas y muros de piedra, en Assassin's Creed Valhalla.

El modo se juega en corridas que recorren cuatro regiones en un orden fijo. Cada región cierra con un jefe al que debes vencer para avanzar, y si caes ante él o ante cualquier enemigo, vuelves al campamento y repites las regiones anteriores. Si Nidhogg te derrota, por ejemplo, cruzarás de nuevo Kaldstad y Døkkerland.

Si aún no has entrado al modo, la guía para empezar La saga olvidada te explica los requisitos. Esta tabla ordena las cuatro peleas y el atuendo del campamento que te da cada victoria:

RegiónJefeAtuendo que desbloqueas
KaldstadBalulfr, Issvin o Issulfr, uno por corridaRaven’s Flight
DøkkerlandHjalmgunnarEinherjar’s Valor
NidheimNidhoggDeath-Speaker Trappings
Castillo de HelHel y su perro GarmrHel’s Narjarl

Casi todos los jefes tienen puntos débiles, y si los golpeas quedan expuestos a un ataque aturdidor que les quita mucha vida. Sus golpes más peligrosos avisan con un aura de runas amarilla o roja, o con un círculo rojo en el suelo, así que lo mejor es esquivar en el último momento. La habilidad Brush with Death, que compras en el tótem del campamento con Memories, ralentiza el tiempo si esquivas justo antes del golpe.

RelacionadaAssassin’s Creed Valhalla: Leofrith, matar o perdonar y qué pasa con los fanáticos

Te recomendamos llegar a cada jefe con la vida alta. Si ya usaste los altares de ciervos, el mercader oculto de la región suele vender una cura por alrededor de 300 monedas, que se pierden al terminar la corrida.

Balulfr, Issvin e Issulfr: el jefe de Kaldstad cambia en cada corrida

Una figura oscura salta sobre una estructura de madera, con niebla y un cielo azul pálido de fondo, en Assassin's Creed Valhalla.

Kaldstad es la primera región, una zona helada de jotnar. Tiene tres jefes que rotan, de modo que al llegar al final puede esperarte uno distinto cada vez. Los tres tienen una dificultad parecida y encadenan embestidas marcadas con auras de runas, por lo que te conviene esperar al último instante para esquivar y aprovechar para dar un par de golpes.

La sala del jefe está al sureste y desde allí no se puede volver. Por eso te recomendamos pasar antes por el mercader oculto del suroeste y gastar ahí tus monedas en runas o mejoras de arma.

Balulfr es el lobo de fuego. Tiene un par de puntos débiles en el cuerpo, y acertarlos pronto abre el ataque aturdidor. Sus especiales crean explosiones anunciadas con círculos en el suelo, y a veces también lanza bolas de fuego.

Issvin es el jabalí de hielo y embiste casi igual, así que la diferencia está en sus especiales. Uno levanta una onda de hielo que te hiere si te acercas, y el otro marca un círculo del que brotan púas de roca y hielo, por lo que debes salir antes de que estalle.

RelacionadaAssassin’s Creed Valhalla: Cynon y Modron, a quién matar en el hombre de mimbre

Issulfr es el lobo de hielo, más grande que Balulfr pero con movimientos casi iguales. Sus puntos débiles están en las dos patas delanteras y en una trasera, y una flecha en cada una abre un aturdimiento que le hace muchísimo daño. Sus especiales son una onda de choque y una explosión de hielo.

Hjalmgunnar en Døkkerland: puntos débiles, ataques y círculo de fuego

Un brazo ardiente y borroso ocupa el primer plano de una sala de lava roja, con un guerrero parado al fondo a la derecha, en Assassin's Creed Valhalla.

Døkkerland es la región de fuego, con muspels que tienen más resistencia al fuego. Su jefe es Hjalmgunnar, un gigante de fuego deformado, y para vencerlo importa elegir bien dónde golpear.

Dos puntos débiles están en los brazos, uno en el codo derecho y otro en la mano izquierda, y el tercero es el gran ojo de su espalda, que solo se golpea cuando está abierto. Si das primero a los brazos, una sola flecha al ojo bastará después para dejarlo expuesto.

Publicidad

Un aura roja sobre su cabeza anuncia un ataque que no se puede bloquear. Sus golpes más dañinos son la embestida y el giro de la guadaña a su alrededor.

En la embestida lanza la guadaña sobre su cabeza y avanza girándola, con más alcance del que parece. Te conviene esquivarla en el último momento y salir corriendo del giro, porque el daño crece mientras sigas dentro.

Hacia el final se arranca el ojo y te lo lanza, algo fácil de esquivar. Más peligroso es el fuego que escupe al volver a su espalda, así que cruza rodando.

A ratos cubre la arena con un círculo de fuego que te quema sin remedio, y mientras tanto lanza círculos pequeños que explotan al cabo de un segundo. Esos sí hay que esquivarlos, porque duelen mucho más que la quemadura del círculo grande.

Como Hjalmgunnar es vulnerable a los rayos, te sirve cualquier arma o habilidad eléctrica. Si te aparece Mjolnir entre las armas de la corrida, encaja muy bien, y con el favor Keepsake de Nar puedes llevártelo a la corrida siguiente. El del juego principal tiene su propia guía: el martillo de Thor.

Cómo matar a Nidhogg en Nidheim: patas, cuello y tres fases

La silueta de un edificio de madera con remates en forma de dragón en los tejados, bajo una intensa aurora boreal turquesa, en Assassin's Creed Valhalla.

Nidheim es una región de pantanos con druidas que envenenan, y su jefe es el dragón Nidhogg. La pelea es un ciclo que repites en tres fases, y al dragón solo se le daña en puntos concretos. Esos puntos se iluminan en amarillo si usas la Vista de Odín o tensas el arco.

En la primera fase Nidhogg camina por la arena y ataca poco. Solo puedes dañar sus patas, y cada una tiene una barra blanca bajo la barra principal. Suelen ser cuatro: las dos de la izquierda son las delanteras y las otras dos, las traseras.

Sus golpes más habituales son el zarpazo, anunciado por un aura roja en la pata, y el aliento de veneno, que avisa con una marca roja desde la cabeza. Al zarpazo te conviene esquivarlo de lado. Con menos frecuencia usa la salpicadura, con un círculo rojo bajo el dragón y otro algo mayor, y tienes que salir rodando antes de que estalle.

Cuando está quieto suelta una nube de veneno bajo su cuerpo, y por eso es mejor golpear las patas desde los bordes. Al vaciar las barras de dos o tres patas, el dragón vuela y cae cerca del centro. Corre entonces hacia su cabeza, esquiva el veneno y golpea el cuello, de donde sale una luz azul, hasta bajarle la mitad de la vida.

La segunda fase repite el ciclo con dos golpes nuevos: un coletazo que te derriba, anunciado por un aura roja, y un vómito de bilis sobre un área marcada en rojo donde solo queda libre un trecho pequeño. Al agotar su vida parece derrotado, pero falta una fase.

En la tercera, Nidhogg brilla y varios esbirros azules corren hacia su cuerpo para levantarlo. No puedes impedirlo, aunque matar a cuantos puedas lo deja algo más débil.

Después repites el ciclo mientras draugr con arcos disparan desde lejos, y los círculos rojos del suelo marcan dónde caerán las flechas. Los esbirros que te persiguen caen de un golpe, así que vale la pena limpiarlos antes de volver al cuello.

Para el logro Corazón puro debes derrotarlo sin usar ningún altar de ciervos desde el inicio de la corrida, así que necesitas llegar con mucha vida. Te ayuda el atuendo Dwarven Defender, que suma un 20 % de daño contra jefes y devuelve vida con sus mejoras.

Ese atuendo lo consigues con el tesoro de Hel, en la montaña más grande del centro de Døkkerland. También sirven la daga y Lightning Fury, que alcanza al dragón en el aire.

Cómo matar a Hel y a Garmr en el castillo de Hel

Un guerrero de armadura roja y otro con escudo y arco a la espalda chocan en un paisaje neblinoso con ruinas y grietas rojas, en Assassin's Creed Valhalla.

El castillo de Hel es la última región y no tiene altares de ciervos, así que solo puedes curarte comprando una cura a los mercaderes. Avanzas por áreas unidas con portales que se activan al cumplir el objetivo de cada una, y casi todos tus rivales son draugr de élite, con ballesteros muy peligrosos.

El mercader oculto es el mayordomo de Hel, y está justo antes de la sala del jefe. Hel es vulnerable al daño eléctrico, de modo que te conviene reforzarlo con runas, y te recomendamos entrar con más de la mitad de la vida.

Hel es más rápida que los otros jefes y suma muchos ataques especiales. En la primera fase lanza con su espada arcos de daño, en general dos blancos y uno rojo, que te siguen en parte.

También carga desde el aire, y un aura amarilla rodea su cabeza justo antes. Espera un instante después de verla para esquivar, porque si lo haces antes te alcanza. Si te acercas repite tajos, que con Brush with Death puedes esquivar una y otra vez.

Garmr es su perro, mucho más débil que ella pero capaz de sorprenderte con un salto veloz. Puedes ignorarlo y esquivar sus saltos mientras castigas a Hel, o matarlo cuanto antes para ganar entre 10 y 20 segundos sin él. Eso sí, se levanta de nuevo, así que matarlo es un respiro y no una solución definitiva.

Cuando a Hel le queda cerca de la mitad de la vida, empiezan los ataques con raíces. Aparecen círculos rojos bajo tus pies, y debes salir corriendo de ellos hasta que terminen.

Publicidad

También gira en el aire y, al parar, marca una zona del suelo en rojo de la que brotan raíces que te derriban. Si toda la arena se tiñe, guarda la esquiva para el último instante. Lo mismo vale cuando las raíces salen de los costados o forman látigos desde lejos.

Nuestro consejo es presionarla sin pausa, porque así tiene menos oportunidades de usar las raíces. Suma también fuego o electricidad, para que el daño siga corriendo con el tiempo.

Qué trofeos y logros dan los jefes de La saga olvidada

Un guerrero de pelo blanco y armadura con plumas oscuras sostiene un objeto de metal blanco, en una escena cercana de luz azulada, en Assassin's Creed Valhalla.

La saga olvidada tiene nueve logros propios, y ninguno de ellos se puede perder. Tres dependen de un jefe: Corazón puro pide vencer a Nidhogg sin usar un altar de ciervos y La caída de la reina, derrotar a Hel. El tercero, Victoria de sacrificios, pide derrotarla con el atuendo Pérdida de draugr equipado.

Ese atuendo se desbloquea dentro de la misión de Brodir en Nidheim, al vencer a Marrow. Reduce tu curación a la mitad y te da más daño cuanto menos vida tienes.

Con él puesto, una sola victoria te da los dos logros de Hel. Por eso lo más cómodo es ir primero por Corazón puro y guardar a Hel para una corrida con el atuendo ya listo.

Para preparar mejor cada corrida también te servirán los favores de Nar y los atuendos. En Solo Jugadores repasamos a los demás jefes del juego en la guía de jefes. Si buscas el 100 %, la hoja de ruta de trofeos y logros ordena lo que te queda.

¿Te sirvió esta guía?
Seguí con

Cómo derrotar a Surtr, Sinmara y los jefes de El inicio del Ragnarök

Para seguir leyendo

Las 135 guías de Assassin's Creed Valhalla, ordenadas por tema
Publicidad

En Solo Jugadores publicamos guías de videojuegos actualizadas, con trucos, consejos, soluciones y walkthroughs para que disfrutes cada juego al 100%.

Comentar artículo

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conocé cómo se procesan los datos de tu comentario.