Dungeon of the Endless – Reseña

Tráiler, información, reseña de Dungeon of the Endless

Nuestra nave se estrelló en el sistema Auriga Prime. Si bien se nos prometió que vivir allí sería todo un placer, la realidad es un poco distinta: el planeta Auriga es un enrevesado laberinto con celdas y enemigos adictos a la muerte. Todo gira en torno a una leyenda: el asentamiento de los ancestros, adeptos en los viajes galácticos, conocidos como los “Infinitos”.

Previamente, tuvimos la posibilidad de seleccionar nuestro grupo de héroes. Cada personaje disponible tiene puntos fuertes y débiles, aunque algunos expondrán cierto equilibro en sus estadísticas. Es fundamental saber escoger a los héroes ideales para sobrevivir, algo que nos daremos cuenta a medida que experimentamos en las mazmorras de Auriga.

Al mismo tiempo, se nos permite decidir en qué tipo de nave abordaremos el planeta. La selección podría apuntar a algo estético, sin embargo, es mucho más importante de lo que parece: dependiendo de la nave escogida, la dificultad será más elevada, reducida o serán modificadas algunas mecánicas de juego (más o menos vida, más o menos daño, etcétera).

Ahora en español y con nuevos héroes para embarcarnos en la aventura

En medio de la aventura, nuestros héroes aparecerán rodeando un núcleo enorme dentro de una sala, se trata del generador de nuestra nave, un objeto valioso que tendremos que proteger con uñas y dientes de principio a fin: si los enemigos lo alcanzan, comenzarán a golpearlo hasta destruirlo, lo que supone el fin de la partida.

Si miramos alrededor, vemos oscuridad. Nuestra tarea consiste en salir a explorar las habitaciones que rodean a la sala del generador, encontrar la puerta de salida y avanzar a un siguiente piso: un nuevo laberinto de habitaciones con un extra de dificultad.

Mientras exploramos las mazmorras con uno o más personajes (elección del jugador), comenzamos a recibir una serie de recursos indispensables para nuestro progreso: industria, ciencia, alimentos y polvo.

Cada uno es fundamental para progresar en algún aspecto: con la industria construimos trampas y generadores de recursos en las habitaciones, entre otras cosas; el alimento sirve para obtener salud y subir de nivel a nuestros héroes (algo que mejora el ataque, la defensa, la vida, la rapidez, etcétera); ciencia es un recurso utilizado para mejorar las estructuras; polvo, en cambio, es una suerte de moneda intercambiable por diversos objetos en una tienda ubicada aleatoriamente en las mazmorras.

En PlayStation 4, las mazmorras se seleccionan con un cursor: Es indispensable pausar la partida antes de ejecutar una jugada

El aspecto estratégico de Dungeon of the Endless nace en el momento que conocemos la primera habitación. Una vez encendida la luz, se nos sumará un monto específico a cada recurso: en un principio son 5 puntos de Industria, 2 puntos de ciencia, 4 puntos de alimentos y 1 a 11 de polvo de energía (moneda). Con esta mecánica sabemos que, si avanzamos sin pensar, obtendremos muchos puntos, pero no es la manera más eficiente de aventurarnos.

La clave está en invertir los recursos que vamos obteniendo, por ejemplo, con generadores de industria, alimentos o ciencia, que aumentan el monto recibido por cada mazmorra nueva explorada. Algo a tener en cuenta es que, para que una instalación funcione, debemos mantener la habitación con energía (gastando polvo). Al ser limitado, tendremos que escoger bien dónde realizar instalaciones.

También podemos instalar trampas para los enemigos como armas láseres o campos de ralentización de movimientos, entre otras cosas. Es una ayuda para mantener alejados a los enemigos de las instalaciones, además de retrasar su llegada al generador de la nave.

Los enemigos son implacables, rápidos y vienen de a grupos. En ocasiones, pueden ser tantos que la consola (PlayStation 4) empieza a ralentizarse. Atacan por oleadas cada un determinado tiempo (nos dan unos segundos de respiro nada más).

El punto es que, mientras más habitaciones visitamos, más enemigos reaparecerán próximamente, lo que empuja a realizar estrategias sobre el campo (instalación de generadores, trampas, escudos, etcétera).

Si llega a caer un héroe, podremos revivirlo más adelante, aunque costará algo de tiempo y recursos. Lo importante es que el generador de la nave no sea alcanzado por los enemigos en sus oleadas de ataque. Una vez superada cada oleada (todo el piso vacío de enemigos) los héroes recargarán su vida, preparándose para el siguiente ataque.

De a poco se irán sumando héroes a nuestro grupo, pero también enemigos a nuestras mazmorras

Todo desemboca en el momento final de escape. Una vez explorado todo el piso, uno de los héroes tendrá que sujetar el generador de la nave y llevarlo hasta la habitación de salida, generalmente cruzando la mitad del escenario a paso lento. En ese momento, comenzarán a surgir interminables grupos de enemigos a destrozarnos en un último intento. Si logramos llegar a la habitación, subimos un piso (nuevas mazmorras, más difíciles), manteniendo los recursos de industria, ciencia, alimentos y energía. Caso contrario, nuestra aventura termina allí.

Dungeon of the Endless propone el espíritu de exploración de mazmorras que cualquier seguidor del género puede esperar. Encierra al jugador en un ambiente opresivo, a sabiendas que cada habitación visitada es una elección sin retorno que podría jugarnos una mala pasada más adelante.

El qué invertir, dónde, cuándo, además de qué tipo de héroes usar en cada momento, serán decisiones fundamentales para progresar en la aventura hasta llegar a la huida del piso, momento que nos asegura que los acontecimientos recientes, por más catastróficos que hayan sido, fueron un paseo a comparación del siguiente nivel que nos espera.

Cada piso se supera. El hermoso pixel art de Dungeon of the Endless se presenta con una paleta de colores llamativa para el diseño de escenarios, con salas incendiadas, llenas de escombros, gases tóxicos, ácido y otros elementos que le añaden un nivel de tensión extra a la exploración, por más que sea un simple agregado estético.

Explorar las mazmorras, trazar un camino hacia la salida, tragar saliva, esperar a que todo salga bien.

En general, las mazmorras tienen una sola función, pero las exigencias de cada piso serán tan distintas que jugar en el primer y el sexto piso se convierten en experiencias únicas. Es probable caer en la tentación de aplicar las mismas tácticas en los niveles siguientes, creyendo que sabemos lo que hacemos. Se morirá muchas veces, puesto que en el aprendizaje está la clave para superar la campaña de Dungeon of the Endless.

Si tuvimos paciencia, siempre llegará el momento de satisfacción en el que conocemos las mejores estrategias para cada momento particular. El último progreso es cuando pasamos de ser exploradores de mazmorras a soldados equipados para cualquier peligro. Pero antes de llegar a ese punto, nos tenemos que tropezar muchas veces. Tropezón no es caída, y un generador de nave destruido no significa del todo el final de la partida.

Valoración
4/5

Dungeon of the Endless es un rogue-like con defensa de mazmorras.

  • Algo positivo a destacar: buen sistema de progreso en base a la estrategia; exploración con tensión a cada momento; nuevos personajes en la edición de consolas; diseño pixel art con una pela de colores variada; nuevos modos desafiantes.
  • Algo negativo a destacar: ralentizaciones; el control en consolas no es tan preciso.
  • Duración: indefinido.
  • Rendimiento: disminución de frames en combates finales, el resto, generalmente es estable.
  • Idioma: español (textos).
  • Accesibilidad: sin opciones.
  • Desarrolladora: Amplitude Studios.
  • Distribuidora: SEGA.
  • Plataformas: PC, PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch.
  • Plataforma de reseña: PlayStation 4 (slim).

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