Reseña de Honey, I Joined a Cult – Con el potencial para conquistar a las masas

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Reseña de Honey, I Joined a Cult disponible en PC (steam) a forma de acceso anticipado. Videojuego de estrategia y manejo de recursos en cámara de planta, desarrollado por Sole Survivor Games y distribuido por Team17.


Estamos en una época donde, en los videojuegos, es posible ser y hacer de todo. Con un mando en mano se puede dirigir un colectivo, un hospital, una prisión, una cabra… y ahora también una secta: Honey, I Joined a Cult llegó para llenar ese hueco de simulador de sectas que hacía falta. Bueno, desconozco si el sueño de muchos es manejar un culto multitudinario, lo que sí sé es que el juego de Sole Survivor Games y Team17 tiene mucho potencial para ser grande.

Como Jones o Manson pero con mucho más humor


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En los primeros minutos del juego, la historia nos presenta a un líder que, a pesar de perder a toda su gente y sus instalaciones en una redada policial, logra escapar para volver a hacer lo que sabe hacer mejor: crear un culto a una deidad super poderosa. Luego de esta pequeña introducción, Honey, I Joined a Cult nos ofrece un menú muy completo donde crearemos nuestra propia secta. Podemos elegir entre las 10 pre fabricadas o dejar volar la imaginación. Por ahora, debido a que este es un acceso anticipado al producto final, la cantidad de customizables a elegir son pocos, pero estoy seguro que en el futuro veremos más cosas locas. No puedo creer que no haya una estatua de un gato aún.

Tras la creación de la secta, saltaremos directamente al juego. Existe un tutorial que se puede activar cuando se inicia la partida. Si bien el contenido del tutorial está bien y cubre todo lo que hay que saber, es muy largo. Repite varios conceptos que se entienden a la primera y el guión intenta llevar humor y llenarse de frases pegadizas, pero no lo logra del todo. Una vez cruzada la barrera de saber lo básico para comenzar, solo queda poner manos a la obra.

Management puro y duro


Honey, I Joined a Cult se toma muy en serio esto de armar una base y, si queremos hacerlo bien, hay que cubrir todas las necesidades básicas. Quedé sorprendido con el sistema de construcción y creación de salones. Está muy bien logrado y es cómodo y fácil de usar. Este detalle de sencillez y facilidad también se repite en la mayoría de los aspectos del juego, haciendo del producto de Sole Survivor Games simple de seguir gracias a sus menús bien diseñados y su señalética clara.

Pero detrás de ese osito de peluche simpático, duerme una bestia más compleja de manejar. Cada integrante de nuestra secta puede, y debe, participar en las actividades y trabajos que estén disponibles. Entre ellos están: ser recepcionista para captar fieles, orar las bondades del Dios supremo para conseguir donaciones o limpiar y arreglar lo que sea necesario. Existe una inteligencia artificial que se encarga de acomodar un poco las cosas pero en Honey, I Joined a Cult hay que ensuciarse las manos. Cada fiel tiene su menú con habilidades, niveles que pueden subir, gustos, horarios durante el día, etc… Puede ser abrumador el primer contacto pero hay que hacerlo. 

Mucho espacio para crecer


Como está en acceso anticipado, Honey, I Joined a Cult tiene muchos puntos en los que puede mejorar. Algo que rápidamente se nota es que, si bien su música es muy buena, son solo tres temas que se repiten una y otra y otra vez desde el inicio de la aplicación hasta el final de los tiempos.

Otro gran problema que noté es que el ritmo del juego es muy lento. A pesar de tener una cantidad de contenido enorme, para todo se requiere una investigación previa. Por ejemplo: es un poco molesto que sea inevitable que nuestros fieles se enfermen porque las instalaciones de los baños son pésimas, peor es que no podamos elegir comprar cosas mejores porque para hacerlo, necesitamos hacer varias investigaciones previas. Todo toma mucho tiempo y recurso que, si bien es fácil de conseguir, hace que todo sea largo y un poco tedioso.

Una cosa que me sorprendió es que el juego carece de historia. Está esa pequeña introducción que comenté antes pero eso queda en el olvido. No es que todo producto necesite un motivo para avanzar, pero un conflicto ayuda a que el jugador se sienta más conectado y atraído por lo que está jugando.

Honey, I Joined a Cult sin duda va a ser un gran juego de management como lo son Prison Architect o Two Point Hospital. Le falta mucho trabajo pero está muy bien encaminado. Actualmente el producto desarrollado por Sole Survivor Games está en acceso anticipado por tiempo indeterminado y se puede comprar por la plataforma de Steam.


Honey, I Join a Cult ya está disponible en PC. Podrás encontrar más información sobre el videojuego en nuestra cobertura.


Modos de juegoUn jugador
DuraciónIndefinido
RendimientoSin problemas
IdiomaTextos en español
AccesibilidadConfiguración de contraste
¿Es necesario jugar algún título anterior?No
DesarrolladoraSole Survivor Games
EditoraTeam17
PlataformasPC
Plataforma de reseñaPC
Reseña escrita con un código facilitado a Solo Jugadores.

Nicolás Matiuzzi
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