Ellos lo recordarán: cuando amar también es todo un arte

El arte de enamorarse, la intensidad de amar y la catarsis de un corazón que llora por una ficha más.


¿Sentir o entender? El silencio marca los pálpitos del corazón. La incertidumbre juega con el cerebro. Es el amor, que volvió a consumir el cuerpo, el alma, la psiquis y algo más. Cobra una entidad a través de 1600 palabras. Y suena «I Put A Spell On You» de Nina Simone.


-I put a spell on you.

El arte es un reflejo de nuestra filosofía: páginas que abrazan palabras que tuvieron su origen en una vívida mente, miles de píxeles para evocar deseos, temores e incertidumbres, o melodías que conectan piezas de una memoria que creíamos haber olvidado para siempre. Esa es la magia del arte, nuestra divina conexión social. Donde sentimos, expresamos, compartimos, conectamos y nos damos cuenta de que muchas de esas emociones que parecen difícilmente transitables en la vida, en realidad son comunes. Algunas veces, inevitables. Y estrictamente necesarias. 

Una de las acciones que más emociones disparan es la de vincularse amorosamente. Es toda una aventura, por supuesto, pero conlleva un desgaste energético que pocas veces queremos asumir. Se presenta la ansiedad de las primeras citas (con eso que romantizamos como “mariposas en el estómago”), el reconforte de los primeros abrazos, la atracción por personalidad y el deseo sexual. Un torbellino pasional que revuelve formas de amar terrenales con, por supuesto, proyecciones idealizadas. 

¿Y cómo se involucran los videojuegos en el amor y el desamor? Bueno, antes que nada, es importante aclarar que este artículo no presenta ningún abordaje psicológico para crisis amorosas ni una cura para el desamor. Irónicamente, no es una guía. Son palabras que nacieron de enamoramientos. Nada menos.

Florence: dos vidas para un amor idealizado 


Videojuegos-para-una-ruptura-Florence

Es la persona que tanto buscaste. La querés a tu lado por el resto de tu vida. Pero hay cosas que no se pueden cambiar. Saliste a la calle a despejarte en un duelo que parece eterno, y sonó «El Universo» de «Él mató a un policía motorizado».


-Ese primer beso tan lejano en el tiempo que quizás sea mejor olvidar.

Florence (Mountains, 2018) es uno de los mejores videojuegos para abordar el binarismo de amor/desamor. Nos narra la historia de una joven de 25 años con una vida común y corriente, pero que, para ella, es un embole: levantarse temprano, cepillarse los dientes, desayunar algo rápido, chusmear redes sociales en el subte, hacer cuentas en la oficina, llegar a casa, estudiar, dormir y repetir todos los días, todas las semanas, todos los meses. 

A simple vista, la vida es aburrida. Monótona. Hay algo en ese ciclo agotador que pide a gritos un cambio. Y llega: el enamoramiento. 

En cierto momento, Florence, la protagonista, camina por la calle escuchando música y su smartphone se queda sin batería (es una de las peores cosas que le puede pasar a un joven melómano) así que se frustra y continúa el camino con el sonido del ambiente: el barullo de los peatones, las pisadas en el asfalto, el viento y… un instrumento. 

La joven se deja llevar por una armoniosa melodía y se encuentra con el culpable de su existencia: un muchacho apuesto que toca el violonchelo en la calle. ¿Una persona apuesta siendo talentosa en algo que te gusta? Es perfecto. 

Florence sale con el músico y vemos cómo las conversaciones empiezan con cierto grado de timidez y comienzan a fluir a medida que ambos se conocen. En poco tiempo, charlan como si se conocieran de toda la vida. Llega el beso con toda la pasión que se espera. Surgen más citas, salidas y proyectos de pareja. 

El amor dura un largo tiempo, hasta que aparece el nudo: la pareja empieza a entrar en fricción por incompatibilidades que antes se ignoraban (eso que en mi generación llamamos “red flags”, o sea, características de la otra persona que pueden molestarnos o dañarnos en distintos grados). Esas charlas que antes fluían y eliminaban el paso del tiempo ahora son un despilfarro. Palabras enredadas y con veneno: no, no da para más. 

La protagonista observa a su novio y la imagen se aleja muchísimo de aquello que alguna vez sintió en ese encuentro casual en la calle. Es un hombre más tocando un instrumento: frustrado, molesto, apagado, gris. Florence descubre que los colores que pintaron su vida, en realidad, brotaron de ella misma. No de él. 

Lo difícil del desamor es la distancia, y Florence lo retrata perfectamente. Alejar a una persona que estaba muy presente en la cotidianeidad y recuperar la individualidad en fragmentos de la vida que hace tiempo se volvieron compartidos: un desayuno empalagoso, una noche de series y pizza, una caminata por el parque después de una clase, una charla por WhatsApp después de trabajar. 

El mejor aliado es el tiempo: segundos, minutos, horas. Tus segundos, tus minutos, tus horas. Es el tiempo que tenés que abrazar para sanar y conocerte mejor que antes. 

Disco Elysium: la primera muerte tiene al amor como rostro, la primera muerte es en el corazón 


Videojuegos-para-corazon-roto-Disco-Elysium

Buen día. Éxitos en tu tarde. Buenas noches. Te amo. Silencio. Incertidumbre. Muerte. Resurrección. No sabés qué pensar, no sabés qué hacer, y sonó “Tu Falta De Querer” de Mon Laferte. 


-Ven y cuéntame la verdad, ten piedad, y dime porqué.

A veces, los vínculos amorosos entran con tanta intensidad en nuestro ser que es muy difícil destriparlos. Disco Elysium (ZA/UM, 2019) tiene una potente filosofía sobre el amor y lo trata con un protagonista que perdió todo rasgo de personalidad: es un ángel y es un monstruo, es amistoso y repugnantemente antisocial. Su exesposa lo abandonó y él no la puede superar: tiene los recuerdos tan dañados que crea imágenes inexistentes de una relación amorosa que dejó de existir hace mucho, mucho tiempo. 

Los vínculos amorosos se construyen, destruyen y reconstruyen de a dos. Pero las emociones y las ideologías florecientes son individuales. No existe la media naranja: solo hay dos personas conociéndose y sintiendo lo que les nace y lo que pueden en ese maldito instante en el que la vida decidió cruzarlas. No todos están listos para amar, incluso cuando creen que sí. 

Vos sentiste, ella no. Ella sintió, vos no. Vos estás seguro de que todo está bien, pero ella viene pensando hace dos semanas en cómo decirte que quiere dejarte. Vos la querés dejar, pero ella está segura de que encontró el amor con vos. Es todo un tema, dirían algunos. Se llama responsabilidad afectiva. 

Afrontar un desamor puede ser doloroso o incómodo para muchas personas, y es en ese momento que aplican algo que mi generación llama “ghosteo”, es decir, “desaparecer”, “borrarse”, “huir” de la vida del otro. La generación de mis viejos no le pone etiqueta a esta acción, pero la sufrió de todas formas. Para bien o para mal, Disco Elysium nos pega a todos, sin importar la edad. 

Una de las escenas más dolorosas de Disco Elysium retrata el dolor del ghosteo en tiempos pasados. Marcar el teléfono de tu amada y quedarse esperando varios minutos hasta que no quedan más monedas (“cospeles”) para intentar un nuevo llamado. ¿Y si responde? A veces es mejor que no suceda: del otro lado, alguien levanta el tubo, se escucha el ruido blanco y se corta con el tono de una voz que no conocés. Es un amante, un mentiroso que quiere convencerte de que marcaste mal el número. 

En tiempos de hiperconectividad, donde nos mantenemos en constante comunicación con ese vínculo amoroso, el ghosteo puede crear un daño emocional muy grande. Cuando una persona desaparece (te deja de llamar, escribir, no te envía más publicaciones en redes sociales y tampoco permite que sigas sus estados porque dejó de seguirte o te bloqueó) se siente un extraño vacío. Hay algo que era cotidiano y ahora no está, a la fuerza. Ese ser simplemente desapareció. Y si hubo ghosteo, o sea, la desaparición no tuvo ningún motivo aparente, la cabeza intenta darle un cierre como puede. Y nunca puede del todo. 

“La muerte tiene al amor como rostro. La primera muerte está en el corazón” dice Dolores Dei, la personificación glorificada y exaltada de la ex-esposa de Harry Du Bois en Disco Elysium

El desamor mata al corazón, pero igualmente éste revive: más acorazado y preparado para tomar un nuevo riesgo, tarde o temprano. Porque de eso se trata. 

Ellos lo recordarán: porque no todo desamor tiene que cargar con odio al corazón 


Videojuegos-para-desamor-The-Witcher-3

Citas espontáneas, risas, viajes, sexo, pasión, amor, mucho amor. Es la vida soñada en un fragmento de la vida misma. Fue sano, fue hermoso, pero terminó, y en un duelo agridulce sonó “Cabildo y Juramento” de Conociendo Rusia. 


-Y me gusta pensar que nos vamos a encontrar en la esquina de Cabildo y Juramento.

Las historias de estilo “elige tu propia aventura” nos hacen buscar una guía en Internet solo para seleccionar las mejores decisiones y concretar el amor entre los protagonistas (con un suspiro romántico). Como grandes ejemplos tenemos Batman de Telltale Games, Life is Strange de Dontnod, Mass Effect 2 de Bioware y The Witcher 3: Wild Hunt de CD Projekt Red. 

Ahora bien. Por suerte, las decisiones y efectos mariposa en la vida real son mucho más emocionantes, impredecibles y no existe ninguna guía ni consejo que realmente pueda ayudarnos para afrontar el enamoramiento. Somos nosotros contra el mundo social en un momento específico del espacio-tiempo. No hay lado A ni lado B. No hay vuelta atrás con las acciones. Tenemos que construir ese turbulento árbol de decisiones y chocarnos con los efectos mariposa. 

La aparición de un vínculo amoroso puede traer lindos momentos y, al final del recorrido y con la suficiente responsabilidad afectiva de ambas partes, todo puede quedar como un buen recuerdo. El desamor es inevitable, pero no debe marchitar el corazón para siempre, ni eliminar del pasado aquello que nos hizo bien. 

Lo dijeron los chicos de Telltale Games. 

“No te olvidarás de eso”. 

Quizás, esa otra persona tampoco. 


Tanto en la vida como en el arte, muchas veces hay que escoger entre sentir o entender.

Sentir.

Entender.

Y sonó, finalmente, “Vor Í Vaglaskógi” de KALEO. 


Memorias.

Miguel Medina
Contacto

Descubre más desde Solo Jugadores

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Comentar artículo

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.