Una península empapada por la lluvia reúne seis mazmorras, un castillo en ruinas, tres lágrimas sagradas y parte del mejor botín del inicio del juego.
La Península Llorona (Weeping Peninsula) es la región opcional del extremo sur de Limgrave en Elden Ring, una media luna de acantilados, pantanos venenosos e iglesias en ruinas que casi todos los jugadores visitan mientras suben de nivel antes de enfrentarse a Godric el Injertado. Es más pequeña que el resto del mapa, pero está llena de recompensas, porque cada rincón esconde una mazmorra, un jefe o un escarabajo de rezo que carga un encantamiento.
En esta guía te explicamos dónde está la Península Llorona, cómo llegar, qué mazmorras y jefes guarda, la mejor ruta, el botín que vale la pena y las trampas que debes evitar.
Dónde está la Península Llorona y cómo llegar

La península queda justo al sur del Lago Aguil y la única vía terrestre es el Puente del Sacrificio, así que lo más rápido es viajar al sitio de gracia Sur del lago Aguil y seguir el camino hacia el sur. El puente está custodiado por Soldados de Godric y una balista, de modo que lo más seguro es cruzarlo al galope sobre tu corcel espectral.
Si te detienes a recoger objetos, encontrarás tres Piedras de herrería [1] en un cadáver sobre el borde y una Llave de la espada de piedra en el extremo opuesto.
Justo después del puente espera una mujer junto al camino, y con ella empieza la misión de Irina de Morne, que te encamina hacia el Castillo Morne. Más al sur, tras una caravana asaltada, está el sitio de gracia Muralla del Castillo Morne, donde acampa un mercader nómade y donde la Caballería de la Noche patrulla cuando oscurece, y un poco más adelante se alza la estela que completa el mapa de la península.
Todas las mazmorras y jefes de la Península Llorona

La región se organiza en torno a mazmorras opcionales, cada una con su jefe, y conocer la lista te permite decidir qué despejar ahora y qué dejar para un personaje más fuerte. Esto es lo que ofrece la Península Llorona, con la entrada y el jefe de cada lugar:
- Catacumbas del empalador: en la costa noreste, custodiadas por el Perro guardián mortuorio del Terrárbol.
- Catacumbas de la tumba subterránea: al noroeste del Terrárbol menor, tras una pared de niebla que exige una Llave de la espada de piedra, con la Sombra del cementerio al final.
- Cueva excavada: escondida tras un candelabro cerca de la torre del vigía, guarida del Oso rúnico.
- Cueva de la tumba subterránea: una caverna oscura y venenosa junto a la Cuarta Iglesia de Márida, con Miranda, la Flor Marchita.
- Túnel de Morne: una mina llena de malnacidos, con el Malnacido escamoso como jefe.
- Castillo Morne: la fortaleza en ruinas del extremo sur, gobernada por el Malnacido Leonino.
- Prisión Eterna de los Llantos: se abre con una Llave de la espada de piedra y te enfrenta al Héroe antiguo de Zamor.
A cielo abierto también aparecen el Avatar del Terrárbol en el Terrárbol menor, débil al fuego, una reina semihumana entre las Ruinas del bosque de los semihumanos y, solo de noche, la Caballería de la Noche y el Ave de la muerte.
La mejor ruta para recorrer la Península Llorona

Como la península es amplia y sus sitios de gracia están muy separados, un circuito que arranque en la muralla te ahorra volver sobre tus pasos, y este orden funciona bien en una primera visita:
- Desde la Muralla del Castillo Morne, sube al norte hasta la estatua que ilumina el camino a las Catacumbas del empalador, derrota al Señor de Alabastro en el claro de cráteres y despeja la mazmorra.
- Baja a El Ascenso de Oridys y usa el manantial espiritual del oeste para subir a la torre de la muralla, donde te espera un gran escudo con forma de caparazón de tortuga.
- Ve al oeste, a la Aldea enferma y a la Iglesia bautismal de Callu, y luego a la Torre del vigía del bosque y a la Cueva excavada, desde el sitio de gracia Sur de la torre del vigía.
- Cruza las Ruinas del bosque de los semihumanos hasta el Túnel de Morne y sube a la Iglesia de la Peregrinación, las Catacumbas de la tumba subterránea y el Terrárbol menor.
- Termina por el oeste con la Cuarta Iglesia de Márida, la Cueva de la tumba subterránea, la Prisión Eterna de los Llantos y la Choza de mercader aislado, y deja el Castillo Morne para el final.
Dos lugares exigen cuidado en el camino, porque las Flores de Miranda de las ruinas del bosque lanzan veneno sin parar y conviene atacarlas a distancia o llevar Bolos neutralizadores, y porque la Aldea enferma está llena de ratas de ojos amarillos cuyas mordidas acumulan Locura.
El mejor botín de la Península Llorona

La península regala equipo que sostiene a un personaje nuevo mucho más allá de Limgrave, y las piezas más útiles están repartidas por todo el mapa. Estas son las que vale la pena buscar, con el lugar donde espera cada una:
- Escudo calentador con emblema de eclipse: sobre un pilar roto al oeste del Terrárbol menor.
- Guadaña alada: en un cofre del sótano de las Ruinas de la tumba subterránea, custodiado por dos pajes.
- Espadón de hoja injertada: la recompensa por vencer al Malnacido Leonino en el Castillo Morne.
- Golpe de rayo, Fortificación divina y Niebla de veneno: encantamientos que sueltan tres escarabajos de rezo, ubicados sobre el Túnel de Morne, junto a las Ruinas de la tumba subterránea y y al sureste de la Muralla del Castillo Morne.
- Ceniza de guerra: Disparo poderoso: la suelta el escarabajo del camino al sur de Irina.
- La llama del frenesí: un encantamiento sobre un cadáver dentro de la Iglesia bautismal de Callu.
Tres Lágrimas sagradas esperan en la Iglesia de la Peregrinación, la Cuarta Iglesia de Márida y la Iglesia bautismal de Callu, cada una junto a una estatua de Márida, y son la forma más rápida de reforzar tus frascos tan temprano.
Mercaderes, personajes y trampas de la Península Llorona

La región también tiene personajes que merecen una parada, porque uno de ellos vende un objeto que facilita cualquier mazmorra oscura. El Mercader aislado de la Choza de mercader aislado, en la costa suroeste, vende el Farol por 1.800 runas, que ilumina sin tener que sostener una antorcha, junto con Llave de la espada de piedra, Cenizas de guerra perdidas y un Montante, así que conviene llegar con muchas runas.
La Hechicera Sellen y la hechicería Fragmento de emboscada te esperan bajo las Ruinas del Calvario de las Brujas, y Edgar, el Castellano espera en lo alto de una torre dentro del Castillo Morne: te da una Ramita de sacrificio la primera vez que hablas con él, y si le muestras la Carta de Irina se convierte en un aliado invocable contra el Malnacido Leonino.
La única trampa que debes conocer es el cofre en lo alto de la Torre de retorno: al abrirlo te teletransporta muy por delante de donde el juego espera que estés, así que déjalo cerrado a menos que quieras un viaje solo de ida.
En Solo Jugadores también repasamos una por una las mazmorras y los jefes de esta región, desde las Catacumbas del empalador y las Catacumbas de la tumba subterránea hasta la Cueva excavada y la Cueva de la tumba subterránea.
También tienes la misión completa de Edgar, el Castellano, que retoma donde termina la de Irina de Morne, y nuestro recorrido por Limgrave para todo lo que queda al norte del puente.




