Exploramos Ondarion en la nueva expansión de Los Sims 4. Descubrí si gobernar, forjar alianzas y ocultar secretos vale tu tiempo (y simoleones).
Los Sims 4 Dinastías y Linajes nos invita a vivir una vida de lujos, traiciones y mucho drama. Esta nueva expansión deja un poco de lado la simulación de vida tradicional para meternos de lleno en un simulador de intrigas cortesanas, y en donde cada decisión puede llevarnos a la cima del poder o a la ruina absoluta.
Llegó el momento de ponernos la corona y mancharnos las manos. ¡Esta es la reseña de Solo Jugadores!
Un viaje por Ondarion

El escenario de todas nuestras conspiraciones es Ondarion, un mundo enorme inspirado en la región mediterránea y el oeste de África.
Este mapa se divide en tres barrios con culturas muy marcadas. Por un lado está Bella Corde, que evoca la costa italiana con sus viñedos y familias rivales históricas. Por otro lado encontramos Verdemar, un rincón más rústico con aires a Portugal y España.
Finalmente tenemos Dambele, el área más grande y diferente, que mezcla desiertos y costas tropicales con arquitectura africana. La posibilidad de navegar entre estas zonas usando barcos le da un respiro re necesario a la exploración del entorno.
El ascenso al trono

El núcleo de la expansión es la nueva profesión activa de Nobleza, donde gestionamos nuestro ascenso desde un trono propio. Nos olvidamos de buscar trabajo por teléfono: acá empezamos desde abajo, pidiendo un título o reclamando un legado, para escalar los 10 niveles hasta llegar a la monarquía.
Lo interesante es que solo puede haber un rey o reina por mundo, así que para sentarnos en el trono definitivo vamos a tener que destronar al actual mediante duelos o escándalos. Una vez en el poder, nos toca gobernar mediante el cobro de impuestos, la emisión de decretos y la decisión constante de buscar el favor del pueblo o el de la nobleza.
Sangre, sudor y chismes

Pero gobernar no es solo dar órdenes. El sistema de Dinastías nos permite fundar nuestro propio linaje, diseñar su blasón y establecer valores que nos darán ventajas hereditarias.
La verdadera joya de este DLC es cómo maneja los secretos y el rediseño del árbol genealógico. Podemos falsificar un vínculo con una familia noble usando un compendio genealógico para ganar estatus, mantener amantes en las sombras o sufrir un escándalo durísimo si alguien nos descubre haciendo algo indebido. Para salir del apuro mediático, siempre podemos convocar una rueda de prensa.
Duelos y reliquias

El gameplay suma toques fantásticos muy divertidos. Tenemos a la Simcalibur, una espada en la piedra en Verdemar que nos convierte en monarcas instantáneamente si logramos sacarla.
También se suma un peligroso Reloj de Cuco que sirve para viajar por pasadizos, aunque si está saboteado puede aplastar a nuestro Sim. Y se introduce la habilidad de Espada, ideal para defender nuestro honor en duelos o ganar prestigio en torneos.

Los Sims 4: Dinastías y Linajes brilla por su profundidad en las mecánicas sociales vinculadas a la reputación y la gestión activa del poder, alejando la fórmula de las carreras de siempre.
La capacidad de reescribir la historia familiar y jugar con los secretos es sin duda el punto más fuerte del DLC, pero como contraparte, se siente la falta de nuevos rasgos de personalidad base en el modo de creación, limitándose solo a rasgos de recompensa y a ropa temática.
Aún así, confirmamos que se trata de una adición súper fresca que nos va a dar muchísimas horas de novelas y traiciones.




