F1 24, el nuevo simulador de conducción de Electronic Arts, parece dar un retroceso respecto a la última entrega.
Desde que existe la serialización anual dentro de los simuladores deportivos, se ha constituido la idea de que la calidad de cada nueva entrega depende de los aportes que haga en relación al juego del año anterior. Dichos aportes, pueden estar vinculados al apartado mecánico o a lo que respecta al contenido, pero la idea es clara: un nuevo título no puede ser igual al anterior. En esta lógica, han existido videojuegos paradigmáticos, como FIFA 17 (que introducía un motor gráfico totalmente nuevo, Frostbite, a la par que incluía el modo historia de Alex Hunter); o experiencias más continuistas, como F1 24.
Una tarea difícil
En mi análisis del año pasado, dije que F1 23 se sentía como “un pasito adelante”, ya que traía mejoras significativas en sus sistemas de físicas y en la IA de los rivales, mientras ampliaba de sobremanera el modo Braking Point (incluyendo una corredora femenina en F2 y la posibilidad de controlar también al jefe del equipo de nuestro protagonista) e introducía el modo F1 World.
Por esto mismo, el desafío que tiene F1 24 es complejo. La búsqueda de Codemaster para el título de este año fue hacer que la experiencia de manejar fuera más suave y efectiva (sobre todo al utilizar un joystick) y creo que lo consiguieron, pero a costa de que algunos apartados se sientan más flojos que en el juego del año pasado. El paso por las curvas es raro, da la sensación de que el auto derrapa por momentos, haciendo que el manejo sea inconsistente y que ya no sea posible saber con certeza lo que va a suceder cuando perdés el control del auto: en algunos casos salís airoso recuperando la trazada, y en otros el monoplaza gira desesperadamente.
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Dicho eso, las mejoras considerables en los sistemas vinculados a la aerodinámica se agradecen. A diferencia de lo que ocurría en experiencias pasadas, cambiar los ajustes previos al parc fermé en F1 24 influye enormemente en el rendimiento. De todos modos, creo que aún falta desarrollar mecánicas que tengan en cuenta el fondo plano del auto y como este puede verse afectado por el modo en el que el piloto se desplaza por la pista (por ejemplo, si atraviesa un piano de forma errática). En líneas generales sigue habiendo bastante margen de mejora, que probablemente vaya a ser desarrollado teniendo en cuenta el cambio reglamentario que se viene en 2026.
Una propuesta reducida
En términos de contenido, lo primero que llama la atención es la ausencia de Braking Point. Si bien es cierto que es muy probable que el modo vuelva en 2025, F1 24 gira en torno al modo carrera. El mismo se centra ahora en tu “reconocimiento” como piloto, tanto dentro del equipo como en comparación con los rivales. Se trata de un valor que influye en los puntos de I+D ganados, el rendimiento de los equipos a la hora de fabricar mejoras e incluso en las estadísticas personales del piloto.
Al comienzo tendrás que intentar vencer a tu compañero de equipo para conseguir un trato diferenciado en el desarrollo de tu monoplaza (esto se ve representado en una barra deslizante entre ambos que va cambiado a lo largo de la temporada), y una vez que te hayas consolidado como el mejor piloto, podrás empezar rivalidades con corredores de otras escuderías.
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Cabe destacar que la edición de este año trae consigo cinemáticas inéditas entre carrera y carrera, donde podemos ver los nuevos modelos de los pilotos que se han remodelado desde cero. Asimismo, se han actualizado a fondo un cuarteto de circuitos: Silverstone (Reino Unido), Spa (Bélgica), Lusail (Qatar) y Jedda (Arabia Saudita).
Por lo demás, el contenido de la experiencia permanece intacto. Seguimos contando con F1 World por segundo año consecutivo y la F2 regresa con los monoplazas del 2023, lo cual significa que hay que esperar al año que viene para tener la posibilidad de correr en el MP de Franco Colapinto.
Más de lo mismo
Así como sucede con los últimos años dentro de un reglamento de Fórmula 1, está claro que F1 24 es un título de transición, cuestión que permite contextualizarlo pero que no lo hace un mejor videojuego. Por eso mismo, a menos que te sea absolutamente necesario tener a todos los equipos y pilotos correctos en la parrilla, no hay una razón clara para comprarlo a precio completo.




