Analizamos Alan Wake 2, el nuevo título de Remedy, los creadores de Control, y una experiencia sorprendente para el género de Survival Horror.
El género de survival horror está agarrando una segunda vuelta de aire en este último tiempo: reapareció Dead Space, nació The Callisto Protocol, se hizo un remake de Resident Evil 4 y hasta Alone in the Dark ha regresado. Luego del éxito de Control, Remedy siguió por el camino de la victoria y trajo de vuelta a uno de los escritores más famosos de los videojuegos: Alan Wake.
Trece años después de la aventura original, de la mano del equipo de desarrollo de Remedy y con Sam Lake a la cabeza, Alan Wake 2 llega con la promesa de una historia mucho más oscura y enfocada en el terror.
Presentación: personajes y mundo
El juego inicia en una zona oscura: un bosque iluminado por la luna, un lago y un hombre desnudo que intenta escapar de un grupo de atacantes en el que todos llevan unas máscaras de venado. Luego de una serie de imágenes crudas y brutales, el desconocido termina atado a una mesa de madera de un camping, con un agujero en el pecho y sin su corazón.
La introducción de Alan Wake 2 marca una tendencia que se repite una y otra vez durante todo el juego: la calidad de las distintas escenas que transcurren y llevan la narrativa es altísima. Además, la jugabilidad no decepciona y está a la altura de la historia; las distintas escenas de acción rellenan los espacios donde el misterio no puede llegar, de esta manera se genera una fusión de suspenso y adrenalina pocas veces vista en los videojuegos.
Durante toda la aventura la perspectiva de protagonista va rotando entre Saga Anderson y Alan Wake. Cada uno de ellos tiene una habilidad especial que los ayuda para avanzar y resolver los distintos misterios que las muertes en Bright Falls van dejando. Mientras el escritor puede repasar distintas escenas y lugares para reescribir los hechos y acomodarlos según su necesidad, la agente del FBI puede entrar en la mente de los testigos y personas que conoce y así encontrar respuestas.
Como lo mencionamos un poco más arriba, Alan Wake 2 también tiene disparos y muchos enfrentamientos intensos. Hay que decir que la cantidad de armas disponibles y herramientas para vencer a los enemigos no decepciona. Regresa como mecánica principal la necesidad de utilizar fuentes de luz para dañar a los atacantes y se expande agregando puntos débiles para hacer las batallas aún más interesantes.
Una historia intrincada, compleja e interesante
La premisa principal del juego es bastante simple: hay una serie de asesinatos que pueden tener que ver con la desaparición de un famoso escritor. Mientras los agentes del FBI investigan, las cosas se empiezan a tornar cada vez más irreales, fantásticas y tenebrosas. La magia llega en forma de capítulos intercalados entre los dos protagonistas, cambios de perspectivas, géneros y escenarios. De esta manera, y de forma muy cuidadosa, Remedy va desarrollando una narrativa sorprendente y muy bien lograda.
Todo relato de misterio necesita llamar la atención, no ser lo suficientemente claro como para aburrir y que atraiga sin hostigar al lector. Hay que reconocer que Sam Lake y su equipo de escritores lograron darle forma a una historia robusta que en ningún momento pierde la fuerza. Los misterios planteados desde el principio de la aventura no solo se complejizan y van tomando forma, sino que evolucionan y terminan dando resultados sorprendentes.
El lado humano haciendo su parte
Un buen relato necesita buenos interlocutores, y hay que decir que el equipo de Remedy logró un trabajo impresionante a nivel actoral. Sam Lake (Alex Casey), Matthew Porreta e Ilkka Villi (Alan Wake) y Melanie Liburd (Saga Anderson) se llevan todos los laureles por estar más tiempo frente a las cámaras. Pero los puestos destinados a actores de reparto también cumplen con creces su rol de soporte, entre ellos están Martti Suosalo (Ahti), Shawn Ashmore (Sheriff Tim Breaker) y Christina Cole (Alice Wake) por nombrar algunos.
Pero Alan Wake 2 también es música y, compuesta por Petri Alanko y encabezada por Poets of the Fall y su banda ficticia Old Gods of Asgard, complementa las escenas de este thriller de una manera maravillosa. El trabajo de la banda finlandesa es tan bueno que hasta tienen un capítulo músical acompañado enteramente por la canción “Herald of Darkness”, el mismo tema que fue furor en los Video Game Awards junto a Sam Lake bailando su coreografía en el escenario.
Podemos decir, sin exagerar, que Alan Wake 2 es una de las experiencias audiovisuales interactivas más completas hasta la fecha. Este es un paquete lleno de acción, humor, drama, música y terror, al que no le tiemblan las piernas a la hora de intentar cosas nuevas y romper un par de reglas no escritas dentro de los videojuegos. En un 2023 plagado de contendientes a juegos del año, Alan Wake 2 es una bomba que golpea la industria, le grita su nombre y espera ser premiado en todos lados.



