Con mucho encanto y nostalgia, PlayStation nos presenta un plataformas necesario para su última consola. Nuestro análisis.
Mis primeras impresiones con una PlayStation 5, allá por diciembre del 2020, fueron un tanto agridulces. Una máquina potente, claro, pero no lo suficientemente atractiva para querer abandonar las bondades de una PS4 Slim.
Marvel’s Spider-Man: Miles Morales, Returnal y Sackboy: A Big Adventure me invitaban a explorar un catálogo de nueva generación que, con el paso del tiempo, se terminó disolviendo en la re-aventura de clásicos con parches de “Upgrade PS5”, e irónicamente, lo que más llamó mi atención, no tenía nada que ver con el cronómetro del SSD ni las luces del trazado de rayos. Mucho menos en los nombres de “Kratos”, “Sackboy” o “Aloy”.
El que me atrapó con el Dualsense en mano fue un pequeño robot de bajo perfil con el videojuego Astro’s Playroom, una demo técnica preinstalada que cargaba con muchas de las cosas que se pueden pedir en un videojuego de plataformas, y más. Pero se quedaba corto. Al fin y al cabo, era eso, una demo.
Es hora de brillar, Astro

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Este año, el equipo de Sony le encargó a Team Asobi el desarrollo de Astro Bot, un videojuego completo para el simpático robotito que nos cautivó en Astro’s Playroom. Y lo hace con todo lo que hizo bien en la demo, pero expandido a niveles esperables.
Astro Bot nos brinda el control de Astro, un robot que es atacado por un enorme alienígena en un paseo espacial a bordo de su nave con forma de PlayStation 5 (caricaturizada con ojos) para robarle sus componentes esenciales. El protagonista aterriza en un planeta árido y se propone viajar por cinco mundos distintos en busca de los componentes vitales de su nave espacial.
En busca del CPU perdido
Los mundos a visitar se esconden en galaxias pintorescas con formas de animales: un gorila, un pulpo, una serpiente, un camaleón y un pájaro, los cuales representan al temible jefe final. Pero llegar a la confrontación con cada uno de estos enemigos no es tan sencillo.
La entrada a un mundo nos despliega al menos cinco niveles con sus propias lógicas. Junglas frondosas, montañas nevadas, enormes acuarios, profundidades con lava y cielos estrellados; cada lugar escoge un lenguaje propio para exponer a los enemigos y retocar las mecánicas (que en un inicio consisten en saltar y golpear) para evitar caer en la monotonía.
Si anteriormente habíamos aprendido a usar una mochila propulsora para saltar entre nubes, ahora tenemos que aprender a escogernos como un ratoncito para sortear obstáculos diminutos. Una experiencia tan impredecible y sorprendente como el icónico Super Mario Odyssey de Nintendo Switch, al que poco tiene que envidiarle Astro Bot, si se me permite decirlo.
Nos has salvado, estamos agradecidos

Entre saltos y mecánicas renovadas, la visita a distintos mundos de Astro Bot me engancha con una efectiva recolección de coleccionables. Los niveles esconden piezas de rompecabezas (que amplían la personalización del protagonista), accesos a mundos secretos y, lo más importante, robots que necesitan de nuestra ayuda. Hay un total de 300 de estos desafortunados personajes (150 son cameos) que, si los salvamos a todos, bueno, seremos “agradecidos”. Lo único que puedo adelantar es que vale la pena el esfuerzo.
Jugar en una PlayStation 5

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La decisión de comprar una PlayStation en la actualidad tiene menos peso que en el pasado: los exclusivos de PS5 no son tan fuertes como en la anterior generación (que ya se comparaba floja con la poderosa PlayStation 3).
Sin embargo, experiencias como Astro Bot pueden marcar una diferencia notable en muchas características. Más allá del apartado visual, del que solo puedo destacar con un rendimiento técnico perfecto en resolución 4K, el videojuego integra sonidos envolventes que se relucen en un Pulse 3D, y muchas, muchas respuestas hápticas en el Dualsense.
La combinación de un videojuego de plataformas que se mantiene fresco de principio a fin y que suma “sensaciones” con el control Dualsense, lo convierten indiscutiblemente en uno de los mejores títulos de PlayStation 5.
La narrativa del hardware

Y un detalle no menor. El hecho de que Astro Bot le brinde una narrativa al hardware de PlayStation podría tener un efecto en muchos niños que nacieron con una consola de actual generación bajo el brazo (y que quizás ni siquiera tiene lectora de discos).
Mientras la PlayStation 5 es nuestra poderosa nave nodriza (que debemos reparar, pieza por pieza, a lo largo de la aventura), Astro se mueve de un lugar a otro con un Dualsense y, en un momento específico, utiliza discos de PlayStation One, una Memory Card y hasta un Move Controller para evadir obstáculos. ¿Sabe un niño de 8 años lo que es una Memory Card? ¿Le interesa saberlo acaso?
Entre poderosos usos de la nostalgia y curiosas maneras de enorgullecerse de su legado, Sony nos dejó un videojuego que, así como Astro’s Playroom, no puede ignorarse en caso de tener una PlayStation 5. Es una hermosa exposición de plataformas, un género que, décadas y décadas después, nos sigue abrazando, sin importar qué tan fría sea la generación de consolas en la que le toca subsistir.




