Analizamos Tony Hawk’s Pro Skater 3+4, remake de los clasicos de PSX desarrollado por Iron Galaxy Studios.
Año 2004 (quizás 2005), yo era un infante y estaba en un cumpleaños en un salón de fiestas que contaba con una PlayStation 1. No estoy seguro, pero creo que se trata de mi primer recuerdo vinculado a un videojuego. Fue una tarde solitaria que, lejos de los demás nenes que corrian dentro del pelotero, yo pase hipnotizado frente a un televisor de tubo chiquitito donde un tipo rubio con bermuda y remera blanca daba piruetas con una patineta en una especie de fabrica. No lo sabía, pero había jugado Tony Hawk’s Pro Skater 3.
Corte a:
10 años después. En la habitación que compartiamos con mi hermano mayor, suena “A Veces Vuelvo” de Catupecu Machu. Es verano, hace calor y la música es acompañada por el ruido de un ventilador de techo. Con mi hermano pasamos horas jugando al Tony Hawk’s Underground 2 en nuestra PlayStation 2. Por alguna razón inentendible esa secuencia se marca con fuego en mi cabeza haciendo que, a día de hoy, no pueda escuchar la banda de Fernando Ruiz Diaz sin pensar en los videojuegos del “Antonio Halcón”.
Como se darán cuenta, soy una persona nostalgica. No es algo que intente reprimir. Es mi forma de conectarme con elementos de mi pasado. Y teniendo en cuenta que estoy analizando un remake, me parece un universo conceptual bastante acorde para trabajar. Quitemos de lado la cuestión comercial, la necesidad intrinseca del mercado de alcanzar nuevos públicos para generar dividendos, ¿Cuál es el objetivo de estos “nuevos” productos?
Otro dialogo con el pasado

Tony Hawk’s Pro Skater 3+4 es un remake de la tercera y la cuarta entrega de la saga de juegos desarrollada por Neversoft (que en paz descanse). Los dos titulos originales, lanzados en 2001 y 2002 respectivamente, fueron éxitos totales que sentaron las bases para lo que fue el pico total de la franquicia: la duología Underground.
Cada uno aportó lo suyo. THPS3 introdujo el Revert, una mecánica que permite seguir un combo luego de aterrizar en una rampa y que fue la piedra angular que perfeccionó el gameplay de la franquicia: al sumarlo a la estructura propuesta por la primera entrega y al Manual de THPS2, ya no quedaba ninguna superficie que no pudiera ser intervenida por un truco. Por su lado, THPS4 abrió la posibilidad del mundo abierto y cambio las cosas para siempre. A partir de está entrega, la saga dejo de encorcetarnos en niveles de 2 minutos y nos dejo habitar los espacios con una calma hasta ahora inexistente.
Ahora bien. Este es el parrafo donde digo que el remake está buenisimo. De acá en adelante voy a ahondar alrededor de un “problema” que tengo con una decisión tomada por Iron Galaxy, pero todo será dicho en el marco de que Tony Hawk’s Pro Skater 3+4 es una experiencia que, salvo por detalles, está a la altura de 1+2 que trae al presente dos instituciones totales de la historia del videojuego. Es un remake muy fiel que cualquiera que haya tocado alguna de las entregas de la franquicia va a poder disfrutar al instante.
No respetar la historia

Un fenomeno cultural que me parece fascinante es poder recorrer la obra completa de un artista para poder seguir sus vericuetos, sus obsesiones y, en el mejor de los casos, entender como es que una cosa llevo a la otra. En los videojuegos tenemos varias cosas que atentan contra está idea: por un lado, sigue sucediendo que acceder a videojuegos viejos puede ser dificil aun si pueden ejecutarse dentro de un emulador; por el otro, el panorama reciente está plagado de remakes que parecieran anular a las obras originales y que, en muchos casos, corrigen cuestiones troncales en post de su “calidad de vida”.
No sé que es lo que habría que hacer para mejorar está situación, cada caso tiene lo suyo y dudo que haya una solución magica aplicable a todos los remakes. Por ejemplo (dentro de la misma saga), la decisión de incluir el Revert en Tony Hawk Pro Skater 1+2 me pareció acertadisima, porque cualquiera que haya jugado algun titulo posterior de la franquicia iba a sentir la experiencia como algo truncado. Pero, que THPS 3+4 obvie por completo la estructura de niveles de Tony Hawk’s Pro Skater 4 y la transforme en un pack de niveles de 2 minutos me parece un atentado. No solo porque esa estructura fue el diferencial del juego en su momento y es esencial para entender su influencia en entregas posteriores; sino que el resultado final es menos satisfactorio. El mapeado se siente gigantesco, los desafios más exigentes, y el pack termina viendose obligado a introducir dos nuevos mapas insulsos para que la cantidad de niveles coincidan entre las dos entregas.
Me siento exagerado enojándome con algo tan poco determinante, pero creo que el trabajo de Iron Galaxy, además de recuperar dos juegos importantisimos, era sostener la vara que Vicarious Visions había establecido con el remake de las dos primeras entregas. Y en este caso, pareciera que la decisión de cambiar la estructura es simplemente para no tener que introducir personas con las que interactuar dentro de los mapas.
Respecto a la banda sonora, que entiendo es la “polemica” alrededor del lanzamiento, yo no tengo mucho de que quejarme. El Tony Hawk de mi infancia es el Underground 2, por lo que no tengo una vinculación directa a las canciones originales y entiendo que los derechos de autor son un tema complejo que puede exceder a los desarrolladores. En general, las 60 canciones elegidas se sienten acordes al mood de la franquicia y acompañan perfectamente la experiencia.
Siempre es bueno verte, Antonio

Aun cuando siento que Tony Hawk’s Pro Skater 3+4 se encuentra menos púlido que el anterior recopilatorio de la saga, es innegable que estamos ante un remake que se encuentra por encima de la media. La base es impecable, el gameplay es igual de adictivo que siempre y lo esencial está a la altura de las circunstancias. ¿Me hubiera gustado que se hubiera respetado un poco más la experiencia de THPS4? Sí, porque entiendo que respetar los recuerdos de aquellos que lo jugaron en su momento es parte del trabajo de hacer un remake.



