SOMA – Reseña

Una de las peores decepciones que nos puede dar una narrativa es cuando cae en el denominado cliché del género. Sucede en videojuegos, por ejemplo, con los shooters, donde es común ver al hombre musculoso que se traga el mundo a base de plomo. O en el terror, donde las bases principales se reducen a un conjunto de bichos espeluznantes creados por error en una habitación o a propósito, por una persona psicológicamente inestable.

Es por eso por lo que cuando disfrutamos de una obra innovadora o con narrativa original, la sensación no se nos borra nunca más. Es algo nuevo, algo inolvidable.

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En esta recomendación, les traigo uno de los mejores juegos de terror que podrás jugar en tu vida, con una narrativa que para mí, se encuentra entre las mejores de la historia del género. Sí, te lo digo así nomás: SOMA, creación de Frictional GamesAmnesia, un pendiente en este blog-.

Cuando despiertes no vas a entender nada, eso es SOMA

SOMA inicia con nuestro protagonista, Simon Jarret tiempo después de haber sufrido un accidente automovilístico el cual se cobró la vida de una persona cercana. Con la esperanza de sanar varios daños cerebrales, acepta un estudio realizado por un científico de Toronto. Cuando visita al científico, se sienta en una silla, una máquina comienza a funcionar y se desmaya. Cuando despierta, se da cuenta que… el lugar no es el mismo.

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Así arranca SOMA, un videojuego que se construyó bajo la temática del terror y la supervivencia, sobre todas las cosas. En esta historia encarnamos a una persona cualquiera que sufrió un accidente y decidió aplicarse un antídoto que al parecer, no estaba del todo terminado. El despertar en medio de la desolación y el caos no te lo vas a olvidar nunca más.

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Nuestros primeros pasos son algo confusos, no entenderemos absolutamente nada, al igual que nuestro protagonista. El tutorial nos guiará brevemente: podemos saltar, asomarnos, tomar objetos y lanzarlos, y eso es todo. Y es que, SOMA es un videojuego simple en este sentido: no hay inventario, armas ni HUD. Somos nosotros como jugadores y Simon Jarret, como nuestra conexión con el ambiente del videojuego.

La soledad se logra con tantos creces que nos aliviaremos con solo escuchar una voz

La soledad es uno de los puntos más logrados. Estaremos solos la mayor parte del tiempo, buscando la forma de escapar e intentando descubrir la verdad detrás de las instalaciones. La conexión con nuestro personaje será inmediata y directa, enterándonos al mismo tiempo de todo lo que sucede. Pero mejor aún es la conexión con las personas que iremos encontrando en la aventura: escuchar una voz ajena que nos haga compañía es equivalente a un abrazo reconfortante en un ambiente que desprende angustia constantemente.

El principal aliciente en SOMA definitivamente es la trama, la cual se desarrolla en nuestro obvio progreso a través de Pathos-II, el extenso “mundo” en el que nos introduce esta obra. Para ello, debemos realizar acciones relacionadas con la historia, muy cercanas a un puzle pero sin tantas complicaciones. El camino suele ser lineal y trazado de manera que podamos ubicarnos sin problema. Disponemos de un mapa para reconocer donde nos encontramos, pero generalmente solo bastará con usar la lógica para abrirnos paso por las turbias instalaciones de Pathos-II.

Nunca sabrás que hay detrás de cada esquina, solo queda averiguarlo

Al ser un juego de terror, es de esperar que los sustos digan presente. Y sí, lo harán. Los enemigos son de diversas índoles, o sea, con características diferentes y como consecuencia, presentan distintas formas de esquivarlos. Al no contar con armas, nuestra única alternativa es escondernos de ellos y distraerlos para seguir avanzando en la historia. Algunos son más complicados que otros a la hora de enfrentarlos, aunque jamás llegan al punto de agobio definitivo. Hay sustos pero más que nada momentos de tensión, donde el más mínimo ruido -proveniente de nuestros pasos o de un objeto que tocamos sin querer- podría alertar a estas temibles criaturas de origen desconocido.

La dificultad entonces está marcada por nuestra capacidad para escapar del enemigo. Sin embargo, si nos encuentran, contamos con más de una vida para poder intentarlo nuevamente. Por ejemplo: si morimos en la ubicación “C” el juego nos hará reaparecer ahí -con el enemigo en un lugar desconocido del escenario-. Si volvemos a morir, es probable que nos repita el último punto de control -ubicación “A” por ejemplo-. Podría parecer que este añadido elimina el temor a la muerte -ya que seguimos en el mismo lugar- pero ojo, por cada golpe que nos da el enemigo cuando nos vea, nuestro protagonista pierde fuerzas y empieza a caminar muy lento, por lo cual, lo mejor sigue siendo esconderse y tener paciencia.

También hay lugar para enemigos que podemos describir como una suerte de jefes, donde su resolución es más compleja, desprendiendo mucha más tensión. En estos casos es probable que con un solo golpe recibido, hayamos muerto directamente.

Pathos-II nos tendrá encantados -y horrorizados- durante toda la aventura

Los escenarios fueron creados con un detalle asombroso, el mundo de Pathos-II nos tendrá con la boca abierta durante toda la aventura. Encontraremos habitaciones cercanas a nuestra cotidianeidad o algunas en las profundidades del océano. Lo destacable es que cada escenario que pisemos tendrá algo que nos sorprenderá, ya sea con un diseño artístico increíble en sus cuatro paredes o con la inclusión de nuevas criaturas con características que pondrán a prueba nuestras habilidades de sigilo. Siempre hay algo más para conocer.

Otro destacable apartado es el sonoro. SOMA logra con muchísimos creces introducirnos en sus turbios escenarios con un acompañamiento musical perfecto según la ocasión que toque. Por otro lado, el sonido ambiental hará que oigamos a los enemigos quejarse o notar el desperfecto de las instalaciones: caños que derrochan agua, pisos que se quebrajan o simplemente, nuestros pasos rompiendo el silencio de un pasillo interminable.

Pero lamentablemente, SOMA tiene un defecto y es su nula rejugabilidad: es un juego sin coleccionables, ni dificultades con atractivos suficientes como para plantear una segunda pasada. Su duración de aproximadamente diez horas queda allí, es una gran experiencia pero es lo único que ofrece el juego: nada de contenido extra ni propósitos rejugables, SOMA pretende contar una buena historia, crear un ambiente angustioso y darnos miedo, y lo logra, pero por un tiempo el cual es probable que no sea motivo suficiente para que muchos jugadores lo compren.

Valoración
4/5

SOMA es un juego de terror único y memorable. Su historia es atrapante, contundente y rompe los clichés más comunes dentro del terror y la ciencia ficción. Cada escenario que pisamos transmite soledad y angustia, obteniendo un mimo al alma en los encuentros ocasionales con alguna que otra persona -ya sea física o verbalmente-. SOMA es un indispensable, un juego altamente recomendable para los amantes de las buenas historias, del terror, la ciencia ficción y de los videojuegos en general.

Algo positivo a destacar: su narrativa y diseño de escenarios.

Algo negativo a destacar: mas allá de su potente narrativa, no hay nada más que hacer.

Modo en línea: No.

Duración: 10 horas.

Disponibilidad: Playstation 4, XBOX One y PC.

Plataforma de reseña: PC.

Contacto

2 comentarios

  1. Otro añadido a mi lista de deseados… El problema es que solo querría jugarlo de día, con las puertas y ventanas abiertas y, si es posible, con alguien a mi lado…

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