Reseña. Black Myth Wukong trae más mitos de los que parece

Visualmente sorprendente, jugablemente confuso. Las mitologías de Black Myth Wukong.


Desde su anuncio, Black Myth Wukong llamó la atención de millones de personas en el mundo por su apartado visual: pelajes que se menean al son del viento, partículas que se desprenden de un duro golpe al suelo, reflejos del sol en pequeños charcos de agua. Pero eso no es todo. La obra de Game Science nos trae un relato basado en la mitología china con la leyenda del “Predestinado” dentro de un mundo en el que los personajes son animales antropomórficos.

A primera vista, es una premisa interesante, pero estamos hablando de un videojuego. Allí la cuestión se complica, y es que una vez incursionamos en la aventura, aparece algo así como una “segunda mitología”. La jugable. Black Myth Wukong parece ser un RPG de acción al estilo Dark Souls, pero no lo es. También parece ser un God of War: Ragnarok, y tampoco se le acerca. Puede, en todo caso, ser una nueva experiencia que se desprende de lo conocido. Quizás.

La leyenda del Predestinado


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Black Myth Wukong nos pone en la piel de El Predestinado, un mono antropomórfico con hechizos y extraordinarias habilidades de combate con un bastón. La campaña se construye con una notable inspiración en la novela Viaje al Oeste, propia de la mitología de Sun Wukong (un mono de la China ancestral con poderes sobrenaturales) y nos incursiona en un relato cargado de elementos de la cultura oriental.

Los templos antiguos, las montañas que se alzan más allá de las nubes y los personajes, también antropomórficos, exponen un nivel de fotorrealismo pocas veces visto en la generación. Todo lo que puede verse en Black Myth Wukong es digno de una apreciación, pero, irónicamente, trae uno de sus mayores problemas: la orientación en su mundo.

Expansión visual, limitación física


Dónde comprar Black Myth Wukong al precio barato en Argentina. La imagen muestra a un personaje del videojuego Black Myth: Wukong, el cual parece ser una versión del Rey Mono (Sun Wukong), una figura mítica de la novela "Viaje al Oeste". El personaje está usando una armadura hecha de monedas doradas y porta una máscara de aspecto feroz con detalles en rojo y dorado. Detrás de él se puede ver un entorno que recuerda a un antiguo templo asiático, con árboles de hojas otoñales que dan un tono cálido a la escena. El estilo visual es detallado y cinematográfico, lo que resalta la calidad gráfica y artística del juego.

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Los entornos de Black Myth Wukong son sorprendentes. Los caminos se rodean de cajas de madera y lámparas, flores coloridas y algunas marchitas, lagos y cascadas, colinas bajas y enormes montañas, cabañas, templos, carros y fuentes de agua, árboles frondosos y arbustos. A la vista, es hermoso, pero a la hora de atravesar el camino, la pérdida de orientación es inminente.

El mundo de Black Myth Wukong prioriza la decoración sobre la accesibilidad: no hay marcas claras o guías visuales (una mancha amarilla en una puerta, un muro rojo, una fuente de humo). Nunca está muy claro a dónde hay que ir, algo que no se convierte en un problema hasta que pasan horas de caminata y combates, miramos hacia atrás y no sabemos de dónde venimos ni hacia dónde vamos.

La dinámica de “perdete en el mundo” es funcional en juegos como Elden Ring o The Legend of Zelda: Breath of the Wild que nos regalan un mundo para explorar cuando y como queramos, algo que en Black Myth es imposible debido a que utiliza una burda cantidad de muros invisibles para marcar los límites de nuestras acciones como, por ejemplo, el intento fallido de saltar a una plataforma que, al final, es decoración del ambiente.

En todo caso, la experiencia podría limitarse un poco más y acercarse al híbrido lineal y de mundo semiabierto de un God of War o Tomb Raider. En un principio, Black Myth parece tomar este camino, pero resulta absurdo: no hay una apertura que nos invite a la exploración (con mazmorras que esconden secretos, por ejemplo) y, si intentamos perdernos en su mundo, es probable que nos derrote un enemigo y nos devuelva a la última “fogata”.

El castigo por… ¿ser demasiado curioso?


La imagen Muestra al protagonista, Sun Wukong, también conocido como el Rey Mono, en una armadura detallada y decorada con motivos dorados que incluyen representaciones de dragones. Sun Wukong tiene un aspecto simiesco, con un rostro que mezcla rasgos humanos y de mono, y se encuentra en una postura de combate, sosteniendo su bastón característico. El fondo es oscuro y desolado, lo que refleja el tono sombrío y épico del juego, que se inspira en la mitología y el folclore chino.

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Porque sí, Black Myth también intenta nutrirse de esos elementos que hicieron de los Dark Souls lo que son hoy en día. La fogata, ese punto de control “intermedio” al que se vuelve después de morir, existe. Sin embargo, funciona distinto: si morís, no perdés nada. Solamente volvés a un punto anterior del camino. ¿Un castigo? Puede ser. Lo que logra esta estructura es que después de una, dos, tres y cuatro veces intentando derrotar al mismo enemigo, tarde o temprano se acumule la experiencia y logremos ser “mejores”. Algo así como un grindeo indirecto que se opone a la dinámica de los Dark Souls en las que si volvemos a la fogata, sabemos que no hay vuelta atrás: o revisamos la estrategia, o perdemos todo. Para siempre.

Estas “fogatas” tienen un segundo uso: son los puntos de viaje rápido. Y una vez más, el sistema se contradice: no tenemos guías visuales ni brújula, pero tenemos el nombre de las locaciones del mundo. No podemos ver un mapa, pero tenemos la posibilidad de revisar “cuántas fogatas hay al sur de esta región”.

Todo se queda a medias. El entorno te pide a gritos que lo explores y los muros invisibles te impiden que te pases de curioso; los enemigos te esperan para un combate épico, pero las fogatas te recuerdan que tu mayor castigo es ser ¿demasiado? valiente.

El mito de Black Myth Wukong


La imagen Presenta a un personaje femenino con una apariencia enigmática y elegante. Lleva un peinado tradicional y maquillaje oscuro que enfatiza sus ojos, dándole un aspecto sobrenatural y peligroso. Su vestimenta tiene detalles intrincados que sugieren una conexión con la magia o las artes místicas. A su alrededor flotan pétalos de flores, añadiendo un aire etéreo y misterioso a la escena. El fondo oscuro y su expresión fría contribuyen a un ambiente de intriga y posible antagonismo.

Lo que brilla en Black Myth Wukong son las mecánicas de acción: los hechizos de la mitología más ancestral de China, como transformaciones, clonaciones corporales y control temporal que se unen en armonía con los golpes más duros de un bastón que, una vez dominado, puede desatar el caos contra cualquier enemigo. Y, claro, la épica se eleva cuando el relato está a la altura. La historia de Viaje al Oeste es popular por sus mágicas incursiones entre la realidad y lo mitológico, algo que Black Myth transmite a la perfección.

Al final, resulta subjetivo determinar si la narrativa pesa lo suficiente para atrapar por decenas de horas a un jugador cualquiera, sobre todo cuando asoma su abanico de mecánicas de RPG de acción que se parecen a mucho y, lastimosamente, se quedan en eso, un rotundo “nada es lo que parece”.

Escrito por

Director de Solo Jugadores. Hablo mucho, ¿digo poco? Tomo café, luego existo.

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