Shadow of the Colossus Remake – Reseña

Hace más de quince años, Fumito Ueda lanzaba su primer videojuego: ICO, en el que plasmaba un estilo narrativo nunca antes visto en materia de videojuegos. Una aventura que se fusionaba con momentos de puzzles y acción, pero más importante, la presentación de una historia cargada de sentimientos los cuales se desenvuelven a medida que el jugador interacciona con la obra. Asimismo, la narrativa concluye subjetivamente, o sea, el entendimiento de lo sucedido queda relegado a cada jugador.

Algunos años más tarde, llegaría Shadow of the Colossus, el videojuego que realmente le daría fama al autor. Un videojuego que mantendría los elementos que hicieron de ICO una obra de culto, pero lo llevaría más allá, a una escala masiva.

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En 2018, Playstation lanzó un Remake de Shadow of the Colossus, con grandes cambios visuales y jugables. Descubramos si vale la pena; ¡análisis de Shadow of the Colossus Remake!

La puesta en escena de cada Coloso es inolvidable

Shadow of the Colossus inicia con una larga toma en la que vemos a un joven cargando en su yegua a una muchacha, al parecer fallecida. Cuando llega a destino, recuesta el cuerpo sobre un Altar y a continuación, una voz misteriosa le indica lo qué deberá hacer: asesinar 16 Colosos.

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El videojuego nos pone en el papel de este muchacho, de nombre Wander, que tiene la difícil tarea de acabar con todos los Colosos que se paseen por el desolado entorno. No estará solo, pues dispone de su mejor amiga, Agro, la yegua que montaremos y acelerará los trayectos.

Derrotar a un Coloso no suena fácil y en Shadow of the Colossus eso queda claro. Con el primer Coloso anunciado por la misteriosa voz, solo queda montar a Agro, levantar nuestra espada al aire y que el reflejo del sol indique el camino hacia nuestro colosal enemigo. En menos de un minuto lo encontraremos; la pantalla tiembla, nuestro control vibra y nuestro protagonista pasa a ser miniatura al lado del gigante.

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Se cruza frente a nosotros, siguiendo un rumbo que desconocemos, de hecho, ni siquiera intenta atacarnos. Pero debemos cumplir nuestro objetivo, así que levantamos nuevamente la espada y el reflejo del sol indica su punto débil; es hora de comenzar la batalla.

Las mecánicas jugables son potenciadores narrativos

Shadow of the Colossus propone una serie de mecánicas perfectas para lo que expresa la narrativa de la obra. Y considerando que en esta versión los controles han sido mejorados, estamos frente a la mejor forma de jugar Shadow of the Colossus.

Wander puede saltar, rodar y golpear con la espada. También cuenta con un arco, el cual usaremos más adelante en batallas que requieran cierta distancia entre el protagonista y el enemigo. Pero hay una mecánica que considero que es reina entre todas: el agarre. Wander cuenta con una barra de resistencia, ubicada en la esquina inferior derecha de la pantalla. Ésta se irá gastando a medida que trepamos un Coloso o simplemente, nos mantenemos colgados de su pelaje. Oprimir el botón de agarre equivale a controlar las manos de Wander, aferradas con fuerzas al pelaje del Coloso; es mirar abajo y saber que la caída es de muchísimos metros, logrando que cuando tengamos que apretar ese botón, lo hagamos como si realmente estemos escalando a estos seres. Lo oprimimos con fuerza, lo soltamos con miedo y transpiramos cuando observamos que podríamos caernos en cualquier momento.

El primer Coloso expone su pelaje rápidamente, siendo fácil treparse a él y alcanzar su punto débil. Como cualquier Ser, intentará defenderse, lanzando puñetazos, pisotones o, en el caso que estemos trepando su lomo, sacudidas, donde como mencione recientemente, será importante no soltar el botón de agarre; será importante que Wander no se suelte del pelaje.

Cuando alcanzamos el destellante punto débil, tendremos que clavar nuestra espada las veces necesarias para que caiga el Coloso. La fuerza del corte es medible y mientras más tiempo esperemos con la espada en alto, más vida le sacaremos al Coloso. Al derrotarlo, se reproducirá una melodía que no nos mantendrá indiferentes, mientras vemos como yace su cuerpo y se desvanece en una sombra. A continuación, se desprenden unos lazos que nos buscarán hasta sujetarnos en el aire y retornarnos al punto inicial de la aventura.

Cada combate es único

Lo que sentiremos como una hazaña, se repetirá con 15 Colosos más, con un combate que se irá puliendo a medida que transcurre la aventura. Los siguientes Colosos llevarán armaduras, exigiendo el uso de ciertas tácticas para escalarlos y atacar sus puntos débiles. Asimismo, en ocasiones será necesario explorar el entorno para usarlo a favor e incluso, utilizar a Agro para que nos proporcione un buen soporte en la batalla.

Todos los Colosos son distintos, en todo sentido. La forma de plantarles cara, su diseño y accionar esbozaran una aventura adictiva y cargada de intriga, por el lado narrativo y por el jugable, al desconocer lo que nos espera.

El diseño artístico es lo que hace de Shadow of the Colossus un videojuego único. La obra original fascinó a millones de jugadores con una ambientación que exponía una naturaleza más bien vacía, logrando trayectos ahogados en silencio y expectantes a la emergente aparición de un Coloso. Sobre los Colosos, queda claro que fue algo nunca antes visto, tocando el techo de la potencia de Playstation 2 y alocando a los jugadores en cada enfrentamiento.

La potencia de Playstation 4 le da un lavado de cara increíble a la ambientación

Este Remake logra liberar a Shadow of the Colossus de los límites técnicos de Playstation 2, suprimiendo bajones de FPS y manteniendo una resolución de 1080p en Playstation 4 o 4K escalado en Playstation 4 PRO. El diseño de los Colosos se mantuvo intacto, aunque ahora gozan de un nivel de detalles increíble: observamos arrugas en la piel, un pelaje realista que se menea al son del combate, pezuñas enormes o armaduras hechas de roca.

Asimismo, los escenarios siguen siendo los mismos que la versión original. Si bien encontramos un aumento de vegetación en determinadas secciones, se decidió mantener aquellos entornos vacíos que despliegan soledad y los cuales aferran la relación de compañerismo con nuestra yegua, Agro.

Todo se complemente con una iluminación formidable, la cual desplegará su máximo potencial en las escenas nocturnas. Los reflejos y las sombras también fueron mejorados, como es evidente. Los combates contra los Colosos más grandes aportan un mayor temor al proyectar extensas sombras frente a nosotros, pudiendo ser un indicio de nuestra muerte segura.

Si te mencionaba que la faceta jugable y visual de Shadow of the Colossus es maravillosa y más aún en este Remake, lo sonoro es lo que termina de encasillar al videojuego como una experiencia inigualable. La música en Shadow of the Colossus es orquestal y enmarca los momentos de combate, debido a que en los trayectos no se reproducirá ninguna melodía.

A la hora de arrancar un combate, nos acompañará la mejor composición musical posible; cuando derrotemos al Coloso, se desplegará una melodía perfecta para comenzar una introspección con el enemigo. Por otro lado, el sonido ambiental se encuentra muy logrado. Los trayectos en entornos abiertos o cerrados serán diferenciados por el sonido, que dará sensaciones de liberación u opresión. También escucharemos cada movimiento del Coloso al que nos enfrentemos, el aleteo de las aves que se cruzan en la escena o la caída del agua en una cascada cercana.

Con una duración de 7 horas, la campaña puede extenderse con un modo Contrarreloj y “Nueva Partida+”, obteniendo una nueva perspectiva de combate. En este punto encontramos un punto que, en parte, es negativo, y es que, al ser un Remake, esperábamos la inclusión de nuevos Colosos o algún otro elemento novedoso en la obra.

Los cambios son visuales y técnicos, marcando una brecha con la obra original. También se retocaron los botones para que le sean más cómodos a los jugadores actuales, aunque las mecánicas en sí, se mantuvieron intactas.

Valoración
4.5/5

Shadow of the Colossus Remake es la versión definitiva de la obra estrella de Fumito Ueda. Su apartado audiovisual es sublime y en cuanto jugabilidad, contiene una serie de mecánicas ideales para desarrollar su narrativa. Es un videojuego cargado de emociones y subjetividad, indispensable para jugadores que nunca le dieron una oportunidad en su momento y la mejor excusa para los que ya vivieron esta maravillosa experiencia en el pasado.

  • Algo positivo a destacar: mejoras en todas sus facetas, manteniendo intacto el diseño original.
  • Algo negativo a destacar: no hay novedades jugables.
  • Duración: 7 horas.
  • Rendimiento: excelente.
  • ¿Es necesario jugar los anteriores? Es precuela de ICO y secuela de The Last Guardian; las conexiones entre las obras es subjetiva.
  • Plataformas: exclusivo de Playstation 4.
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