La nueva entrega del famoso simulador de béisbol cumple con las expectativas de un usuario anual, pero quizás le falta algo más.
MLB The Show es una de las franquicias de videojuegos deportivos más conocidas por los jugadores de todo el mundo. Esto viene acompañado de que ya lleva en el mercado dos décadas: desde su primer lanzamiento en febrero de 2006, San Diego Studio logró estrenar una nueva versión de su simulador de béisbol cada año, siendo, la de 2025, la número veinte de manera ininterrumpida.
Lo más sorprendente de estos datos sobre la saga de MLB The Show es que, a pesar de su larga historia y sus muchos títulos, los desarrolladores logran justificar un lanzamiento anual agregando mejoras a la jugabilidad, animaciones y contenido general. Hoy no existe otro simulador de béisbol que le haga frente al gigante estadounidense. La versión de The Show 25 viene con la misma línea de sus predecesores, pero acierta en las mejoras y adiciones. ¿Es este el mejor juego de béisbol de la historia? Si no lo es, realmente está muy cerca de serlo.
¡A jugar béisbol!
Como ya es costumbre para MLB The Show, el primer contacto con el juego es una especie de tutorial donde se pueden elegir distintas formas de lanzar, mover corredores y batear. Es importante remarcar la existencia de esta parte ya que pasan los años, salen nuevos títulos, pero San Diego Studio no se olvida de los nuevos jugadores y de ofrecer una experiencia lo más accesible posible a todos. Incluso el mejor modo de juego de esta edición está enfocado en el crecimiento y el aprendizaje. Si, estamos hablando de Road To The Show.
La opción de “carrera” de MLB The Show 25 recibió los ajustes necesarios para crear una experiencia divertida en la creación de un personaje: su nacimiento como pelotero en las escuelas secundarias, seguido por su llegada a las ligas menores, su inevitable ascenso a superestrella de la MLB (Major League Baseball) y su posterior retiro como leyenda del deporte. Cada paso que el jugador, creado por el usuario, da como profesional tiene consecuencias a futuro: se puede elegir, por ejemplo, entre aceptar pick del draft y entrar directamente a las ligas menores o encarar un nuevo desafío en las universidades para aprender más del deporte; ambas opciones dan recompensas distintas que van a tener repercusión a la hora de continuar la historia. A todo esto se le suma mucha customización y la posibilidad de ir equipando distintos elementos que ayudan a mejorar al jugador.
Gracias a todo esto, el juego nos brinda una experiencia magnífica y única, muy necesaria y esperada por los fanáticos de la franquicia.
Más de donde elegir

No podemos dejar de mencionar que la otra gran faceta de MLB The Show 25 está dentro de Diamond Dynasty, el modo de creación de un equipo, y que está potenciado por microtransacciones, desafíos y la posibilidad de jugar online contra otras personas. Este es un modo que sigue cumpliendo y que es entretenido gracias a que no es sumamente necesario gastar dinero extra para tener un equipo competente. La cantidad de recompensas que se ofrecen por jugar otros modos, alcanza.
El juego retoma, también, otros contenidos de entregas anteriores. The Negro Leagues, por ejemplo, regresa para su tercera temporada, pero no tiene el mismo alcance y poder que tuvo en otras entregas; la idea se siente un poco vieja y le falta innovación. Sigue siendo interesante conocer la historia del deporte y sus jugadores de color, pero no le vendría nada mal una vuelta de tuerca para darle un poco más de brillo.
No todo es celebración
Vale remarcar que MLB The Show 25 tiene una falla muy peculiar y que puede llegar a arruinar la experiencia por completo: muchas veces sucede de que la pelota entra poco en juego. Nos llevamos una sorpresa al ver que el aspecto ofensivo del juego, pegarle a la bola con el bat, sufre muchísimo de jugadas espectaculares de los jugadores de campo. Esto no solo pasa en las grandes ligas, donde los beisbolistas son rápidos y precisos, sino también en las ligas menores, dejando poco espacio para los errores y cortando con la fluidez del juego.
Este error se siente mucho más cuando nos hacemos cargo de la defensa que, sin exagerar, es lo mejor logrado de esta edición: ser el lanzador, buscar las pelotas aéreas, pasar la bola por las bases, impulsar los outs, mover a los defensores; todo funciona de manera perfecta y coherente.
A pesar de esta contraposición entre el ataque y la defensa, hay momentos donde toda la experiencia encaja de forma perfecta y es ahí donde más brilla MLB The Show 25. En esos momentos que parecen películas, donde un corredor llega con lo justo a una base o un jardinero logra lanzar la pelota desde el fondo del campo hasta la cuarta base. Las animaciones son espectaculares, el sonido es de altísima calidad, los comentarios de los relatores acompañan a toda la jugada y una sonrisa se dibuja en el rostro de la persona que controla el joystick.
Home run

A pesar de algunas fallas, que posiblemente sean corregidas en actualizaciones por los desarrolladores, MLB The Show 25 es, sin lugar a dudas, la mejor versión de la franquicia hasta ahora. Gracias a su cantidad de contenido, su fácil acceso para principiantes y su atractiva presentación, el título de San Diego Studio sigue posicionado en la cima de los juegos de béisbol.



