Un recopilatorio de dos clásicos juegos basados en Los Sims. Grandes homenajes, poca competencia.
Cuando pensamos en títulos que marcaron épocas, MySims y su secuela MySims Kingdom se destacan como esos experimentos que buscaron redefinir lo que significaba ser un spin-off. Ahora, con la llegada de MySims: Cozy Bundle a la Nintendo Switch, tenemos la oportunidad de revisitar estos clásicos de la Wii, pero con una pregunta latente: ¿pueden competir en un mercado saturado de cozy games modernos?
MySims: el encanto de la simplicidad
Lanzado originalmente en 2007, MySims se presentaba como una versión más accesible y juvenil de la famosa franquicia The Sims. Con una estética chibi adorable y mecánicas simplificadas, el juego proponía un objetivo claro: reconstruir un pueblo en decadencia utilizando creatividad y amistad como herramientas principales. Desde el primer momento, el jugador se sumerge en un mundo donde diseñar casas, muebles y espacios comerciales es tan importante como mantener felices a los excéntricos habitantes del lugar.
Aunque el sistema de construcción tiene ciertas limitaciones, su flexibilidad para personalizar detalles y la posibilidad de experimentar con diseños lo convierten en un desafío creativo.
MySims Kingdom y un reino por reconstruir
MySims Kingdom, la segunda parte incluida en este bundle, amplía la fórmula al añadir un toque de narrativa. Aquí, tomamos el rol de un Wandolier, un constructor mágico que debe restaurar la gloria de un reino fragmentado. Este cambio de enfoque transforma la experiencia en una suerte de híbrido entre simulador social y aventura, con misiones más variadas y objetivos más específicos que otorgan al jugador una sensación de progreso constante.
El humor y la extravagancia son los puntos fuertes de esta secuela. Desde construir pistas de baile al aire libre hasta solucionar problemas mecánicos con magia, cada tarea se siente única y llena de personalidad. Además, los diversos biomas del reino –que incluyen desde islas tropicales hasta laboratorios espaciales– aportan variedad visual y temática, un aspecto que faltaba en el primer juego.
Las ventajas y las fallas del port a switch
Si bien el bundle tiene méritos innegables en su contenido, el salto a Nintendo Switch no está exento de problemas. Las limitaciones técnicas de la Wii, como la falta de controles por movimiento en esta versión, se hacen evidentes y afectan la fluidez del gameplay. El uso del giroscopio o una implementación más robusta de la pantalla táctil podrían haber mejorado significativamente la experiencia, especialmente para los jugadores que buscan un control preciso al construir.
En el apartado audiovisual, MySims y MySims Kingdom conservan su carisma gracias a su estilo artístico simple y colorido, que encaja perfectamente en la pantalla de la Switch. Sin embargo, el remaster se queda corto en optimizaciones más ambiciosas: aunque los gráficos se ven más nítidos, las texturas y animaciones evidencian su origen en consolas de hace más de una década.
Un homenaje que no llega a ser competitivo
MySims: Cozy Bundle es un homenaje a una época donde los videojuegos no temían simplificar para innovar. Si bien no puede competir con los titanes actuales como Animal Crossing o Stardew Valley, su enfoque relajado y sus mecánicas accesibles lo convierten en una opción interesante para quienes buscan una experiencia liviana y nostálgica. Aunque su implementación en Switch deja espacio para mejoras, la esencia del juego sigue siendo tan encantadora como en 2007.
Si creciste con estos títulos o simplemente querés explorar un rincón menos conocido del universo Sims, Cozy Bundle tiene algo para ofrecer. Pero si estás buscando profundidad o una adaptación técnica impecable, quizás este viaje por el camino de la memoria no sea tan cómodo como esperabas.

