Leyndell, capital cenicienta es la ciudad real en ruinas y esconde cuatro jefes, algunas recompensas perdidas y una última ocasión para prepararte.
Leyndell, capital cenicienta (Leyndell, Ashen Capital) es la versión de la ciudad real que ocupa su lugar cuando cae Maliketh, la Espada Negra, y es el tramo final de Elden Ring: calles enterradas en ceniza, un puñado de enemigos en pie y el Terrárbol por fin abierto al fondo.
La zona es corta, pero sus cuatro jefes llegan uno tras otro, así que muchos jugadores entran sin preparación y gastan sus frascos en el primer combate. En esta guía de Leyndell, capital cenicienta te explicamos cómo entrar, qué pierdes al hacerlo, la ruta hasta el Santuario del Terrárbol, las recompensas opcionales y cómo vencer a cada jefe.
Cómo llegar a Leyndell, capital cenicienta y qué dejas atrás
La única forma de entrar es avanzar en la historia: derrota a Maliketh, la Espada Negra en Farum Azula desmoronada, y al terminar la cinemática el juego te deja en el sitio de gracia Leyndell, capital de las cenizas, porque las llamas que quemaron las espinas alrededor del Terrárbol han cambiado la ciudad hasta volverla irreconocible.
Ese cambio es permanente, ya que la capital cenicienta reemplaza a Leyndell, capital real, así que todos los enemigos y tesoros que dejaste sin tomar en la ciudad real desaparecen y solo se recuperan en una nueva partida.
Termina todo lo que aún quieras de la ciudad real antes de enfrentar a Maliketh y calcula llegar bien entrado en los niveles 100, porque la zona está pensada para personajes de nivel alto. Queda una puerta abierta, ya que los Terrenos de evasión subterráneos vuelven a ser accesibles por un agujero de alcantarilla que antes estaba sellado.
La ruta por Leyndell, capital cenicienta hasta el Santuario del Terrárbol
Casi nada en las calles ataca ya, así que el camino es una línea recta y corta: desde el sitio de gracia Leyndell, capital de las cenizas, ve hacia el sur hasta llegar a los muros de los edificios, rodéalos saltando sobre los trozos enterrados de rama del Terrárbol y detente en la escalera curva que no está cubierta de ceniza. Sube por ella y toma el elevador de arriba para llegar al Santuario del Terrárbol, donde el primer jefe ya te espera.
Cinco sitios de gracia marcan la ruta principal, y tres de ellos solo se encienden cuando ganas:
- Leyndell, capital de las cenizas: donde te deja la cinemática posterior a Maliketh.
- Santuario del Terrárbol: aparece al derrotar a Sir Gideon Ofnir, el Omnisciente.
- Alcoba de la reina: el último descanso antes del segundo jefe.
- Trono de Elden: aparece cuando cae Hoarah Loux, Guerrero.
- Márida fracturada: aparece cuando cae la Bestia de Elden.
Recompensas opcionales y personajes de Leyndell, capital cenicienta
La versión cenicienta conserva pocos de los secretos antiguos y añade otros nuevos, así que vale la pena dar una vuelta corta antes de los jefes, y casi todas estas recompensas están cerca del primer sitio de gracia:
- Medallón de ámbar carmesí +2: al suroeste del sitio de gracia, pasando el cadáver del dragón, déjate caer por el agujero de la alcantarilla hasta una viga de madera con un cadáver.
- Girasol dorado de Tiznado: en un cadáver tras la reja abierta a la derecha de ese agujero.
- Piedra de herrería de dragón antiguo sombrío: en las puertas de la antigua Mansión fortificada, vigiladas por una Gárgola Valiente que patrulla.
- Favor de Terrárbol +2: sobre unos escombros en una zona a la que solo se llega desde las Tierras Prohibidas, bajando por el elevador y pegándote a la pared izquierda para que los espíritus arbóreos no te noten.
- Curación del Terrárbol: un encantamiento en la Alcoba de la reina.
El Hermano Corhyn y Máscara de Oro también aparecen en el suroeste si llevaste sus misiones hasta el final, y Máscara de Oro te entrega la Runa reparadora del orden perfecto. El Comefiemo sigue en los Terrenos de evasión subterráneos y en la ciudad cenicienta no hay mercaderes.
Cómo vencer a Sir Gideon Ofnir, el Omnisciente
El primer jefe es el líder de la Mesa Redonda, y aunque tiene solo 6.226 de PV y suelta 150.000 runas, pelea como un lanzador completo con hechicerías, encantamientos y un frasco curativo, así que el combate pone a prueba el alcance y la paciencia más que el daño bruto. Sus hechizos cambian si ya derrotaste a Rykard, Señor de la Blasfemia, a Malenia, Espada de Miquella o a Mohg, Señor de la Sangre.
El plan más seguro es mantenerte lo bastante lejos para que sus hechizos se disipen antes de llegar y responder con un hechizo teledirigido de largo alcance como Honda de piedra, mientras unas Cenizas de lágrima mimética mejoradas atraen su atención. Se cura cuando baja su vida, así que mantén la presión. Suelta el conjunto de armadura del Omnisciente y el Cetro del Omnisciente.
Cómo vencer a Godfrey, Primer Señor de Elden, y a Hoarah Loux, Guerrero
El segundo jefe espera tras la puerta de niebla al final de las escaleras al este de la Alcoba de la reina, en la arena donde enfrentaste a Morgott, el Rey de los Aojos, y Godfrey, Primer Señor de Elden se transforma en Hoarah Loux, Guerrero un poco después de la mitad de su vida.
Puedes llamar a Nepheli Loux, si terminaste su misión, y a Shabriri, si entraste en contacto con la Llama Frenética en la Prohibición de la llama frenética y no la quitaste con la Aguja de Miquella, desde dos señales fuera de la arena.
En la primera fase mantente cerca, porque se lanza contra quien está lejos y lo remata con un pisotón que cubre la arena, y saltar sus pisotones funciona mejor que rodar.
La segunda fase se apoya en agarres y ondas de choque en el suelo, y sus agarres pueden acabar de un golpe con un personaje de poco Ímpetu, incluso a través de un escudo, así que invierte en vida antes de venir, retrocede cuando el suelo brille y golpea después de sus rugidos lentos. Hoarah Loux recibe más daño de corte y resiste el daño santo, y el combate paga 300.000 runas y el Recuerdo de Hoarah Loux.
Cómo vencer a Rádagon de la Orden Dorada y a la Bestia de Elden
Pasado el sitio de gracia Trono de Elden, una escalera lleva al corazón del Terrárbol y a una luz dorada que inicia el último combate, una cadena de dos barras de vida: primero Rádagon de la Orden Dorada y después la Bestia de Elden, sin descanso entre ambos. Los dos golpean con daño santo, así que el Talismán de draco santo se gana su ranura, y ninguno sangra.
Gasta el menor número de frascos posible con Rádagon, porque la Bestia es la mitad más dura: tiene 22.127 de PV, recibe más de los ataques físicos, ignora todos los estados alterados y entrega 500.000 runas con el Recuerdo de Elden. Mantente a distancia, corre de lado para salir de su anillo amarillo antes de la explosión, cronometra tu esquiva contra su ráfaga de ondas de espada y recuerda que aquí se puede invocar a Torrent.
Al ganar se enciende el sitio de gracia Márida fracturada, donde conviene detenerte antes de tocar la estatua del centro, porque inicia el final que elijas.
En Solo Jugadores cubrimos también el desvío opcional bajo la capital en nuestra guía de los Terrenos de evasión subterráneos, los desgloses completos de Sir Gideon Ofnir, el Omnisciente, Godfrey, Primer Señor de Elden y la Bestia de Elden, y la misión de Máscara de Oro para la recompensa que espera en el suroeste.
