Reseña. Neva es uno de los juegos más emocionales que jugamos este año

La vida, la muerte y el renacimiento son algunos de los temas que toca Neva, uno de los títulos más emotivos que reseñamos este año.


Neva, la última joya de Nomada Studio, el equipo detrás del aclamado GRIS, nos sumerge en un mundo pintado a mano con un aspecto tan bello como oscuro, donde la naturaleza y la vida se entrelazan en una historia emocional. Una aventura que, aunque breve, deja una marca indeleble gracias a su arte, su narrativa minimalista y su mecánica simple pero efectiva.

Una relación profunda


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El corazón de Neva reside en la relación entre su protagonista, Alba, y una cría de lobo-ciervo, que irá creciendo a lo largo de la aventura. Este vínculo emocional entre los dos personajes es el centro de la narrativa. Desde el comienzo, somos testigos de la muerte de la criatura adulta que acompaña a Alba, un golpe emocional que nos lanza a la historia. A partir de ese momento, la cría queda a tu cargo, y a lo largo del juego, tanto vos como el lobo tienen que aprender a cuidarse mutuamente mientras enfrentan la corrupción que asola el mundo.

El desarrollo de esta relación está magistralmente diseñado sin necesidad de palabras. Alba y su compañero interactúan a través de gestos, miradas y momentos íntimos, como detenerse para acariciar al lobo o calmarlo después de una batalla. A medida que la criatura crece, va tomando un rol más activo, ayudando a Alba a combatir la corrupción y superar los obstáculos. El crecimiento del lobo, tanto en tamaño como en habilidades, no solo afecta la jugabilidad, sino también la forma en que nos conectamos emocionalmente con él.

Plataformas y puzzles como bandera


Neva se presenta como un juego de plataformas y puzzles con elementos de combate, donde el manejo del lobo y la interacción con el entorno son claves para avanzar. La mecánica principal es sencilla: podés correr, saltar, hacer doble salto y usar un dash para esquivar o alcanzar plataformas lejanas. El lobo también es parte integral de la jugabilidad, ya que sus habilidades te ayudarán a atacar enemigos o activar interruptores para resolver los puzzles que se presentan.

Con el paso de las estaciones, la jugabilidad se va renovando a través de nuevas formas de interacción entre Alba y su compañero. Por ejemplo, en invierno, las mecánicas se vuelven más desafiantes, y hay secciones que juegan con la perspectiva y el entorno de maneras sorprendentes y creativas. A pesar de su enfoque minimalista, el juego introduce suficientes variaciones para que nunca se sienta repetitivo.

El combate, por su parte, es más desafiante de lo que podríamos esperar. Aunque no es el enfoque principal, las peleas contra las criaturas corruptas que acechan el mundo son tensas, sobre todo debido a los movimientos limitados de Alba y la pequeña barra de vida. Las animaciones de las batallas son impresionantes, con la oscuridad invadiendo lentamente cada rincón del escenario mientras luchás por restaurar el equilibrio natural.

Un deleite audiovisual


Visualmente, Neva es un espectáculo. Cada escena parece una obra de arte, con un estilo de animación pintoresco y detalles minuciosos en cada rincón del mundo. La paleta de colores, que cambia a lo largo de las estaciones, es vibrante y hermosa, pero nunca pierde de vista los oscuros matices que representan la corrupción. Las criaturas que enfrentamos, formadas por sombras y máscaras inquietantes, son tanto horribles como fascinantes, lo que refuerza el contraste entre la belleza natural y la destrucción que acecha en la oscuridad.

Y el apartado sonoro no se queda atrás. La banda sonora, compuesta por Berlinist, acompaña perfectamente el tono del juego, intensificando los momentos más emotivos y elevando la tensión en los combates. Cada nota parece diseñada para resonar con los sentimientos de pérdida y lucha que dominan la historia.

Una narrativa que evoca las más profundas emociones


Como en GRIS, Neva no utiliza diálogos ni texto para contar su historia. En cambio, la narrativa se despliega de manera visual y a través de las interacciones entre los personajes y el mundo. Este enfoque minimalista permite que el jugador se sumerja completamente en la experiencia, interpretando los eventos a su manera y conectando con la historia a un nivel profundamente personal. Las escenas más emocionales, como la muerte del lobo adulto o los momentos de vulnerabilidad entre Alba y la cría, logran transmitir una sensación de pérdida y amor que pocas palabras podrían igualar.

La temática central del juego —el ciclo de la vida, la muerte y el renacimiento— está presente en cada uno de sus elementos. Las estaciones cambian no solo el entorno, sino también la relación entre Alba y el lobo, lo que refuerza esta idea de crecimiento y transformación.

Avanzar en Neva nos deja pensando en la fragilidad de la naturaleza y el poder de los vínculos emocionales. De las mejores experiencias que nos regaló el 2024.

Escrito por

Director de Solo Jugadores. Hablo mucho, ¿digo poco? Tomo café, luego existo.

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